Variedades

Cuando la imagen te lleva al éxito


La mayoría de los políticos, presidentes y hasta los artistas, tienen o han tenido asesores de imagen, quienes les indican qué hacer, decir y hasta cómo vestirse.
Pero aprender o asesorarse sobre cómo lucir una apariencia elegante y agradable a los demás, no sólo debe limitarse a figuras públicas, cualquier ciudadano puede recibir una "manita de gato" y "dar la talla" en cuestión de imagen.
Lo más importante que tenemos que tomar en consideración es efectivamente que la imagen es lo primero que presentamos cuando vamos a un sitio o cuando mantenemos una conversación con alguna persona por primera vez.
La otra arma a tomar en cuenta es la seguridad. Si estamos seguros de lo que tenemos y de lo que somos, vamos a dar siempre una buena imagen. Obviamente, siempre pensando en la preocupación de arreglarnos, de vestirnos apropiadamente con las cosas que nos combinan y de ser consecuentes con nuestra edad.
Penny de Henríquez, especialista en etiqueta, imagen y protocolo, asegura que "uno puede ser una mujer de edad y moderna, o sea que se puede ser señora, pero no doña, vistiéndose con las últimas tendencias de la moda, pero sin hacer el ridículo".
Tomando como ejemplo el comentario de algunas mujeres que aseguran verse viejas con una falda larga, Penny manifiesta que, el largo adecuado y elegante de la falda, no importa la edad que se tenga, es por encima de las rodillas.
En esta circunstancia, puede parecer negativo para algunas personas y pesimista para otras, pero es una realidad el que la edad se lleva en la cara, ni siquiera en el espíritu ni en el corazón, como dicen algunas personas. "El hecho de ponerse una mini falda, no hará que tu cara luzca como la de una quinceañera, ni mucho menos el lucir una falda larga y un cuello alto hará que nuestra apariencia sea la de una señora de ochenta años", señaló Henríquez.
Para una imagen profesional, consecuente con nuestra edad, el objetivo de ser moderna, elegante y discreta, debemos utilizar menos cosas, como el maquillaje y los accesorios como grandes aretes, collares y pulseras. Es por eso que, ante el rol profesional, el vestirse con colores sobrios (ojo, no significa estar de luto) y tonalidades serias, será un punto a su favor.
Cuidado con caer en el error de querer llamar la atención sobre usted, mas no sobre su trabajo como profesional. Tampoco debes equivocarte con pensar que los colores tradicionales como el azul marino ya pasaron de moda y no se ven bien, recuerda que la elegancia nunca pasa de moda y es mejor apostar por lo que siempre va a ser un ganador, como el clásico negro.
La elegancia no es aquella que va gritando que el vestido es de Carolina Herrera y las joyas son de Cartier. Muchas personas creen que todo lo relacionado con protocolo, etiqueta e imagen, tiene que ver con esas cosas superfluas como lo caro y lo fino.
Para Penny, no existe ninguna diferencia en usar productos caros o no, es obvio que nadie lee los sellos de la marca. Por ejemplo, a la vista, unos aretes de fantasía y otros de Cartier, son exactamente igual; no tenemos que andar con las marcas colgadas en las carteras y accesorios, para poder lucir elegante.
El mensaje final y acertado es que, la falta de presupuesto no obliga a dejar de lucir elegante, solamente es cuestión de pulcritud, sencillez, armonía en las combinaciones y lo más importante, la seguridad de proyectarnos como personas.


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165033
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América