Todos los niños pasan por esa etapa en la que muerden los juguetes y a otros niños; en unos puede ser breve, más en otros puede prolongarse.
De acuerdo con los expertos, las mordidas son comportamientos difíciles de tratar con los niños pequeños. El acto de morder es muy peligroso porque los niños pequeños tiene poder en los músculos de la mandíbula, causando una herida grave y dolor intenso. Los niños y niñas muerden por muchas razones. Al salirle los dientes, el morder alivia sus molestias. Otros parecen que les agrada la fuerte reacción que reciben, empiezan besando y luego se les antoja morder.
Una mordida puede ser síntoma de frustración y aburrimiento. Si alguien le quita un juguete o se siente amenazado, puede recurrir a esta práctica para defenderse. Morder puede sustituir a las palabras o métodos de comunicación qure aún no domina. Algunas sugerencias que podemos darle para que los pequeños no sean “mordelones” son:
Brinde un ambiente con actividades sencillas y juguetes para todos.
Procure que haya una cantidad de niños que pueda observar y controlar.
Preste atención a señales de disgusto en la cara de su hijo/a.
Enseñe al niño a decir "no" si otro niño está haciendo algo que a él no le agrade.
Si su hijo está en proceso de dentición, tenga siempre mano un anillo para tal fin.
Explíquele que morder es muy doloroso y que no va a permitir que ocurra nuevamente. Al estar alejado de los otros, comprenderá que si quiere jugar con los demás debe dejar de morder.
No olvide felicitar a su hijo/a cuando se porte bien y juegue en armonía con otros niños. Esto lo hará sentirse amado y apreciado; además sabrá que también usted presta atención a su buen comportamiento.