La calidez y hospitalidad de los cubanos son el rasgo principal del pabellón de la mayor de las Antillas en la Exposición Mundial de Hannover 2000, constatan a diario centenares de visitantes que colman sus instalaciones.
Cuba ha reproducido en la Expo-2000 una casa colonial, con muros pintados de vivos colores y un amplio patio central de reminiscencias andaluzas, en el que el público parece sentirse como en su hogar.
"Queremos destacar aquí lo hecho por la Revolución Cubana en los últimos 40 años, las conquistas en la ciencia, la educación, la salud, la cultura y el turismo", afirma el embajador cubano Oscar Martínez Cordovés, comisario general del pabellón a la