Por ignorancia y concepciones erróneas los padres de familia pueden atrofiar la glándula mamaria masculina y causarle un acceso o un mal mayor a los adolescentes, coincidieron la Dra. Rosa María Crespo de Britton y el Dr. Anival Villa Real, gineco-obstetras.
Que se dejen de ocurrencias y prácticas crueles contra los pobres muchachos, aconsejan. La doctora Britton dijo que conoce de gente que hasta les pega con una tabla para quebrarle "el corozo", como le llaman a la mama masculina. Hay quienes se las traquean y según dijo el Dr. Villa Real hay los que le ponen arrieras, planchas frías y les hacen otras maldades.
Esto, que ocurre entre los 12 y trece años "es perfectamente normal" y aunque pareciera que fueran a crecerle las mamas a los adolescentes, "es pasajero y se arregla solito", dijo el Dr. Villa Real, quien agregó: "dejen a los muchachos en paz".