Muchas personas, deciden que necesita anteojos y en lugar de ir al oftalmólogo compran los llamados "anteojos para leer", que se adquieren sin receta médica.
Sin embargo, los especialistas advierten un riesgo en esta práctica. Argumentan que este tipo de anteojos podrían empeorar un problema visual, al ser fabricados con una graduación estándar.
Se piensa los lentes comprados de esta forma son los causantes de dolores de cabeza, náuseas y fatiga ocular
(*)Fuente: Diario El Debate (México)