Estamos en época navideña y, al igual que en otros periodos de festejos, la rutina del hogar se puede ver afectada. Y es que en la época decembrina hay que prestar especial atención a los niños.
Los adornos del árbol, las luces y las pequeñas figuras del tradicional "nacimiento", pueden suponer un riesgo importante para los más pequeños.
Mientras más pequeño es un niño son más frecuentes las lesiones dentro del hogar como: caídas, quemaduras en la boca, quemaduras en las manos por cable eléctrico, ingestión de cuerpos extraños, ahogamiento, asfixia entre otros, aseguró el pediatra Daniel Cención.
Al realizar la decoración navideña utilizamos diferentes tipo de luces con conexiones eléctricas, adornos plásticos o metálicos, todo muy llamativo para los niños. Es fundamental tener precauciones y verificar los cables de conexión eléctrica, toma corriente ya que los cortos circuitos pueden generarse por cables defectuosos o sobrecargados pudiendo ocasionar incendios o quemaduras. Estos no se deben dejar al alcance de los pequeños sobre todo lactantes y preescolares quienes pueden tratar de morder las conexiones.
Los arbolitos naturales son sumamente inflamables así como ciertos material decorativo, por eso debemos mantenerlos lejos de velas encendidas u otra fuentes.
Para el especialista es importante que los padres revisen el material decorativo, el tamaño de los adornitos del arbolito y los nacimientos ya que los niños pueden alcanzarlos fácilmente e introducirlos en su boca y sufrir atragantamiento.
Reacciones alérgicas
Debemos recordar que los árboles naturales, los arreglos florales y ciertos frutos secos comestibles podrían tener un efecto en individuos susceptibles a alergias. Es aconsejable tener precaución y si su niño al comer un fruto seco o exponerse a un olor fuerte comienza a tener manifestaciones cutáneas (manchas en la piel, ronchas) respiratoria (tos, rinorrea, ronquera, dificultad para respirar), alejarlo de la fuente y solicitar evaluación médica, aseguró el experto.
Para evitar intoxicaciones relacionadas a productos químicos como removedores de pintura y kerosene, Cención recomienda no colocarlos en sitios visibles ni tampoco en envases de alimentos porque pueden ser ingeridos accidentalmente.
Los juegos pirotécnicos cuyo uso es frecuente en esta época son responsables de quemaduras en niños y adolescentes en áreas de compromiso funcional como manos y rostro, estas quemaduras pueden ser de segundo y tercer grado y puede incluir hasta amputación traumática, con importante repercusiones psicológicas y sociales.
Cención aseguró que a nivel general en las instituciones de salud la presencia de quemadura por juegos pirotécnicos en niños requiere una evaluación por trabajo social ya que los padres no deben permitir el uso de bombitas a sus hijos, se considera sospecha de maltrato por negligencia.