Existen 2 tipos: La encarnación lateral más habitual y la anterior que se produce cuando la uña se encarna hacia adelante.
Malformaciones de las uñas determinadas por la herencia.
Calzado demasiado estrecho.
Defectos en la pedicura o manicura al cortar mal los bordes laterales.
Algunos tratamientos antipsoriásicos o antiretrovirales.
Crecimientos de carne debajo de la uña.
Lo más importante es tomar una actitud preventiva evitando cortar los bordes laterales de la uña, utilizar antisépticos tópicos si aparece inflamación y utilizar calzado amplio. El tratamiento curativo se basa en la terapia antibiótica y antiséptica. Algunas pedicuras utilizan medios para desencarnar la uña temporalmente, sin embargo es recomendable visitar el médico.
Para lograr óptimos resultados, Montero precisó que todo depende del seguimiento de la dieta y el cambio de costumbres, siendo la media real de adelgazamiento de unos 12 a 15 kilos en esos seis meses. También depende del mismo paciente, si éste recibe bien el objeto extraño.
Luego de retirar el balón intragástrico, la doctora recomienda que se tenga al menos un año de supervisión por su especialista. Según su experiencia, el 15% de las personas siguen perdiendo peso y sólo una persona de las intervenidas, no lo ha tolerado.
Se aconseja la aplicación en adolescente entre 13 y 18 años. El precio oscila entre 3, 000 a 5, 000 dólares. Los posibles síntomas son náuseas y aumento de acidez. No debe manifestarse dolor excesivo como tal, por ello el medicamento para contrarrestar cualquier contraindicación son tabletas de parasetamol.
Antes de que los franceses inventarán el balón intragástrico, ya existía la banda gástrica. Esta última a diferencia del primero, consiste en una banda de silicona que se coloca alrededor del estómago.
La banda se puede apretar o aflojar con el tiempo para cambiar el tamaño del conducto.
Ambas técnicas tienen como finalidad restringir y disminuir la ingesta de alimento, esto no interfiere con el proceso digestivo normal.