Siempre se ha dicho que una piel sana es sinónimo de belleza y juventud. Es por ello que ese importante órgano que está expuesto a muchas agresiones necesita de cuidados necesarios para que luzca radiante.
1. Limpieza adecuada. La piel del rostro debe lavarse sólo en la mañana y noche con una loción o jabón, si lo haces continuamente lucirá opaca y escamosa.
2. Protégela del sol. Un solo día sin aplicarte bloqueador puede causar daños (manchas, envejecimiento incluso cáncer) a tu piel. Utiliza siempre cremas hidratantes con bloqueador solar que te protegen de los rayos ultravioletas.
3. Conoce tu piel. Debes saber qué tipo de piel tienes para utilizar los productos indicados.