Variedades

Cultura sobre ruedas


El arte debe llegar al corazón de las multitudes. En contacto con la belleza, el espíritu sube y una fuerza moral más pura, alienta a los pueblos.
Es menester "democratizar la cultura", ha dicho el alcalde de Panamá en frase compendiosa y afortunada, durante la presentación de este nuevo proyecto, donde un grupo de los mejores artistas que tiene Panamá pintó carros de raspado, carretillas donde se produce ese cono de helado que actúa como un superhéroe cuando los rayos de sol golpean su piel y traspasan su alma.
De tal modo que los dueños de los "carritos" cuando trabajan están realizando una segunda labor, y muy especial por cierto, como lo es esparcir el arte, en algunos lugares donde este brilla por su ausencia y mucha gente no lo puede apreciar.
"En esta nueva tendencia de cultura ambulante, los propios raspaderos van a tener en su carro una pequeña biografía, que regalarán a los clientes, para que estos sepan de quién es esa obra y los datos del artista" señaló el alcalde Juan Carlos Navarro.
El artífice de la idea, Manolo Caracol, con muchas palabras y una desbordante alegría entre las obras de arte, expresaba que en primer lugar a él le gustan los raspados, y en segundo es que algunos de estos carros ya transportaban obras artísticas, pero la idea es que no fueran dos o tres, sino todos.
"Es una forma de dignificar esta profesión de raspadero, al helado clásico de los niños y que siempre ha estado en la calle. Y al transformar en obra de arte a las carretillas que se mantienen en la ciudad, se resguarda la cultura gastronómica y la esencia de lo antiguo, ante tanta modernidad", son las premisas de Caracol sobre la idea que ha gestado.
Una de las artistas, Lezlie Milson, ha inspirado su obra en el propio raspado, ya que le encanta comerlo y es muy rico. "Cuando se come raspado uno siempre se está tocando los labios", por eso, su carretilla está llena de bocas que pinta para que Panamá conozca lo que de su ser nace.
Asimismo, el ecuatoriano Fernando Toledo traza elementos figurativos, que se van entrelazando y formando figuras a partir de una secuencia lineal. "Para mí tiene un significado de redes que pueden ser las de la corrupción o el narcotráfico, es decir, todo lo que entre a nuestra sociedad está como entrelazado o enredado en muchos casos. Incluso puede ser a nivel afectivo como lazos familiares y que tienen una unión fuerte", afirma Toledo.
Amalia Tapia se ha inspirado en la entrada del Canal de Panamá, cuando se aleja un poco de la bahía y se ve un paisaje, pero sobre todo cielo y mar. Esos elementos azules que ocupan un espacio grande y hacen el mundo sublime, ahora también ocupan lugar en un carro de raspado y de seguro continuarán deleitando la vista de muchos panameños.
La obra pictórica de Paula Schmitt, en la carretilla, se basa en el arte kitsch con tendencia sacro, pero si no conoce estos términos se trata de imágenes religiosas y las adorna.
Y claro, no podía hacer falta en esta nueva tendencia cultural la reconocida pintora Olga Sinclair quien trazó en su "carrito" frutas tropicales. "Pienso que estamos en una época preciosa del año que es el verano y como la pintura es color, el tema en sí de las frutas es pretexto para que haya un efecto visual ante los ojos del espectador. Si el público percibe tonos vibrantes recibe el mensaje y crea un estado anímico alegre y feliz, ya que el color influye mucho en la psicología del ser humano. Además así nos olvidamos de los problemas nacionales". De esta forma se manifiesta Sinclair en la exposición.
A Eduardo Navarro le gustan los caballos y decidió pintar una cebra multicolor.
Continuando con la caminata hubo un carrito que llamó mucho la atención por su gran colorido. Era el de Micky Fábrega, y según él se inspiraba en todo, mostrando un estilo muy particular que denominó "salvaje".
Ah! y los vendedores de raspado presenciaban, detenidamente, las transformaciones de sus autos con mucho entusiasmo. Pero la única preocupación que asomaba su rostro entre ellos es el aumento de la leche, que desde hace un tiempo los sorprendió.
El raspado consiste en hielo molido al que se da sabor con algún sirope de frutas, leche condensada y, si desea, miel.
Los panameños desde hace tiempo se han visto invadidos por esta delicia, que agrada mucho a niños.
El vendedor de raspados Rubén Darío Cruz, mejor conocido como "Rubencho", opina que su nuevo auto de seguro le ayudará a aumentar los ingresos. Antes su "carrito" era todo blanco y sólo tenía algunos detallitos, ya que le gustaba reflejar blancura y buena limpeza, algo que según él es bueno para las ventas. Pero con estas pinturas su carretilla se muestra diferente y agradable ante el público.
"La pasión de Cristo", es el nombre del carro de José Luis Romero, quien indica que esta iniciativa le brinda una nueva imagen a su auto y llama la atención del cliente. "Y seguramente la gente preguntará de dónde vienen las pinturas y les gustará todo".
Gilberto Camargo señala que es algo muy bonito, aparte de que antes, su auto no tenía una buena pintura. "Está muy bien, antes no tenía nada ahora me gusta el paisaje en que se está inspirando la artista y le agradezco mucho".


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189676
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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