Normalmente el hipo dura unos pocos minutos, sin embargo, en muy raras ocasiones puede durar días, semanas y hasta meses.
Las curas contra el hipo datan de la antigüedad y existen millares.
Las que les ofrecemos a continuación son algunas curas domésticas tomadas de “Guía médica de remedios caseros” que le podrán ayudar.
Una cucharada de azúcar tragada sin agua parece ser una cura eficaz recomendada por el Dr. André Dubois, gastroenterólogo de Bethesda, Maryland.
Para los bebés se recomienda media cucharadita de azúcar disuelta en 100 cc de agua.
Otra cura para el hipo es llenar un vaso con agua, agachándose sobre él y beberse el agua de cabeza.
Sople el aire en forma lenta y continua. Por simple que parezca, parece ser eficaz.
Cuando coma, hágalo en silencio.
Aguante el aliento lo más que pueda y trague en el momento que perciba que se acerca la sensación de hipo. Hágalo dos o tres veces, luego inhale profundamente y repita el procedimiento.
Hacerles cosquillas a los niños puede ayudarles, ya que ellos tratarán de no reirse mientras retienen el aliento.
Inhalar y exhalar exactamente 10 veces; pero debe hacerlo con verdadera intensidad, hasta enrojecer la cara. También debe hacerlo rápido, y formar con la bolsa un buen sello alrededor de la boca, de modo que no le entre aire.
Chupe hielo quebrado
Hale la lengua con ganas
Levante la campanilla, al fondo de su garganta, con una cuchara.
Haga cosquillas en su paladar con un hisopo de algodón en el punto donde se encuentran el paladar duro y el blando.
Mordisquee y trague pan seco.
Chupe un pedazo de limón remojado en amargo de Angostura (se utiliza para preparar cocteles).
Haga gárgaras con agua.
Ponga una bolsa de hielo en el diafragma, justo debajo de las costillas.
Para que sus plantas se conserven sanas y lindas, es prudente remover la tierra de los maceteros de vez en cuando para que la planta respire mejor; también rocíe las hojas con agua para que se mantengan lozanas y brillantes.
Si las plantas son muy pesadas, es preferible colocarlas sobre una plataforma con ruedas, el cual le permitirá moverlas con mayor facilidad. Para evitar que raye o deje marcas en el suelo, se pone en la base del macetero o de la plataforma, un fieltro; esto le ayudará a movilizarlas y poder limpiar por debajo sin mayor dificultad.