La ceremonia de graduación de la Clausura de los Cursos de Verano de la Fundación San Felipe fue informal, con mucho calor humano y “del barrio”.
Lo conformaron residentes del Casco Antiguo y áreas aledañas, que acompañaron a sus nietos, otros más jóvenes asistieron de la mano de sus hijos , quienes llegaron corriendo muy felices a recibir su certificado que comprueba su participación en uno de los cursos de verano.

Los familiares están acostumbrados, puesto que sus acudidos piden volver cada verano a tomar uno de los cursos de pintura, música, fotografía, danza, informática y cocina.
Este año se estrenó como maestra de curso Carina Fourmyle, estadounidense que impartió las clases de danza como parte de un voluntariado que viene realizando en nuestro país por seis meses.

Fourmyle dicta clases de danza en San José de Malambo, Hogar de Infancia y Aldea S.O.S en Colón.
En la Fundación San Felipe, los niños aprendieron a bailar un poco de salsa, jazz, samba y afrocubano.

Por el lado de la música, el profesor Dagoberto García dirigió las clases de violín y guitarra.
Este año vio más entusiasmo y dedicación entre sus alumnos, puesto que algunos llegaban una hora antes de la clase para practicar con el instrumento.
García recibió solicitud de padres de familia para que le prestaran el instrumento a su acudido, a fin de que continúe con los ensayos en su residencia.
El más veterano de los maestros en la Fundación San Felipe es el maestro Mayo Hassán, quien tiene 21 años apoyando la causa del arte comunitario y atendió este año a cerca de 25 alumnos.
El pintor afirmó que hay que impartirles disciplina a los niños para que dominen el manejo de los lápices de colores antes de pintar con témperas.
Después de terminada la jornada, algunos niños regresaron y le preguntaron a García por los cursos intensivos de música que darán inicio el próximo mes de marzo.