China "tomó nota" ayer de las últimas declaraciones del Dalai Lama, quien se mostró dispuesto a abandonar la campaña para un Tíbet independiente, a cambio de respeto chino para el pueblo y la tierra tibetana.
"Si el Dalai quiere cambiar la relación que tiene con el gobierno chino, debe afrontar los hechos y abandonar con sinceridad su postura independentista", declaró Liu Jianchao, portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores.