Los sorprendentes diseños con que apareció Michelle Obama en la toma de posesión de su esposo dejaron huellas imborrables en el mundo de la moda. Desde su aparición, la Primera Dama de los Estados Unidos marcó la diferencia ante el resto de las mujeres que han pasado por su lugar.
Según los expertos, la actual Primera Dama de los Estados Unidos representa una nueva era en la moda del país y da esperanza a los modistas menos conocidos. Su estilo fresco, versátil y la combinación de diseños de alta costura con los de tiendas de la clase media han sido aplaudidos por los fashionistas.
Algunos la vieron glamorosa, otros más severos opinan que no estuvo a tono con la ocasión. Sin embargo, lo que queda claro es que ella tiene su propio estilo, así se siente bien y de repente, hasta impone moda con su forma de ser.