Rafael Contreras Arroyo, empresario de una fábrica de reciclaje, fue el comprador de la lápida de 26 piezas de Pedro Infante durante la subasta que se realizó en la casa Louis C. Morton.
La puja máxima que se logró fue de 85 mil dólares, cuando el representante del empresario levantó la paleta 27 para hacer su propuesta que nadie más pudo rebasar, mientras la casa de subastas pedía 90 mil dólares, propuesta que no encontró eco en los cerca de 50 compradores que acudieron a la subasta.
La lápida del ídolo de Guamúchi, elaborada en granito colado, sólo tuvo siete ofertas de clientes potenciales.
Fue entrada la noche cuando se dio a conocer que la lápida se quedaba en manos del empresario Rafael Contreras Arroyo, quien explicó que la pondrá al frente de su fábrica.