Las interpretaciones de los participantes en el Concurso Internacional de Piano, en el Teatro Nacional, han sido "¡fantásticas!" a juicio de Ytsel Vega de Schroedir, quien participó en su restauración.
"Es un acto cultural como los que necesitamos en Panamá con más frecuencia, para que a la gente se le vaya despertando el aprecio por las artes. A la vez, es una excelente manera de darle honor al Teatro Nacional", expresó.
Por otra parte, ¡Estupendo!, ¡Extraordinario! ¡ALgo nunca visto!, fueron algunos de los calificativos que el público dio al desempeño de los pianistas.
Minor Sandoval opinó que el evento ha sido "muy bonito"; para Domingo De Obaldía fue "¡Excelente!"
Juan Matsuura, Gerente de Ventas de Yamaha, una de las empresas patrocinadoras opinó que "ha estado muy bueno, muy bonito".
Ileana de Sola aconsejó "repetir más a menudo este tipo de actividades y con los mismos pianistas si fuera posible, esto ha sido maravilloso".
Los gemelos Carlos y Luis González, de 13 años, también estaban entre la concurrencia de la noche del jueves, al igual que madres con niños pequeños, los cuales como a las 10:00 p.m. dormitaban a ratos y cuando las notas del piano eran más altas abrían los ojos, observaban, escuchaban unos minutos y volvían a dormirse. Carlos y Luis dijeron que las ejecuciones han sido excelentes. "¡Claro que sí!", reiteró Luis, a lo que su padre, Alberto González, añadió: "Ha sido extraordinariamente bien organizado" y los participantes se han lucido.
De entre los pianistas Inesa Sinkevych, Alexander Moutouzkine, Wook Yoo Yung, Eduardo Fernández, Takashi Kawabata, Amir Tebenikhin y Tatiana Mitchko, el jurado internacional elegirá esta noche los ganadores, que serán premiados mañana domingo.
Todos los pianistas tuvieron que volver al escenario porque el público no cesó de aplaudir sus interpretaciones.
Al español Eduardo Fernández, el público, principalmente el del Anfiteatro Izquierdo, le aplaudió de pie y gritaba a coro: ¡Bravo!, !Bravo!
Dando valor al Teatro Nacional
Inolvidable será esta semana para Panamá, fueron 24 horas, 4 diarias, donde se deleitó al público con obras de grandes maestros de la música clásica.