Variedades

De cazador de tortugas a celoso guardián


"Ahora ni las como", de esa manera se expresó Marcos Loina, quien después de haberse dedicado a la caza de huevos de tortuga en la comunidad de Punta Chame, se ha convertido en su más celoso guardián, como miembro de la Fundación Amigos de las Tortugas Marinas (F.A.T. Mar).
Loina, padre de dos niñas, nos contó que por mucho tiempo se dedicó a la caza de huevos como terapia, pues lo hacía al caminar por la playa.
"Mis hijas y yo disfrutábamos de los huevos de tortuga, los comíamos guisados o salcochados", recuerda satisfecho Loina, quien se dedica a la actividad desde hace unos meses.
La fundación lleva a cabo patrullajes periódicos a lo largo de la playa para detectar huevos que luego son sembrados hasta el alumbramiento; para este nativo de Punta Chame ésta es ahora su principal misión.
Las tortugas son cuidadas por un tiempo en estanques, hasta que pueden por sí mismas sobrevivir en su hábitat, cuando son liberadas por miembros de la organización.
Para Marcos, su inclusión en el programa ha significado un cambio valioso. "Esto para mi ha sido muy bueno, uno cambia de actitud y se siente tranquilo".
En una semana Loina relata que ha recogido unas 55 docenas de huevos, lo que indica que en los próximos días unas 660 tortugas tienen posibilidades de vida.
Su labor de protección de la especie es tentada a menudo por compradores de todas partes del país, que conociendo sus dotes en la ubicación de huevos, ofertan por una suma más atractiva, aunque cabe destacar que actualmente la voluntad de Marcos es tal, que no accede a vender los huevos, cuyo precio por docena es B/.1.00 aproximadamente.
"Mis hijas me dicen, nos podemos comer uno papá y les digo no todos para el semillero para sembrarlos", interviene el entrevistado.
INTEGRACION DE LA COMUNIDAD
Actualmente la fundación lleva a cabo una intensa labor de concienciación de la comunidad, integrándola al proceso de preservación.
Para ello desde el pasado 13 de agosto lanzaron un concurso consistente en la recolección de huevos para ser llevados a la sede de la organización en Villa Carey, a unos minutos del pueblo, aquel que más recoja de la fecha a diciembre se hará acreedor a una bicicleta montañera donada por una colaborador de la fundación.
El anuncio se hizo durante un homenaje ofrecido a los medios que han contribuido en la labor de divulgación de los objetivos del programa y sus actividades, efectuado recientemente.
En el evento, en que Editora Panamá América formó parte de los agasajados, fuimos testigos de la expectativa que creó el concurso, al punto que en principio se planteó sólo para los niños y la queja de los adultos fue tal, que hubo necesidad de hacerlo extensivo para todos, sin distinción de edad.
Loina informó que desde el anuncio, una de las aspirantes al premio, ha logrado recoger 28 docenas, lo que representaría unas 336 tortugas.
El encuentro fue también el marco ideal para nuevas liberaciones, esta vez fueron unas 70 neonatos (término científico) que estaban siendo cuidados hace aproximadamente un mes y quince días y volvieron al mar, en presencia de los medios y lugareños.
Y ANAM NO DICE NADA
Siendo ésta la segunda ocasión en que éramos testigo de esta actividad, reiteramos el cuestionamiento sobre la contribución de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), entre otras entidades ambientalistas, esperando recibir una respuesta alentadora, sin embargo, para nuestra sorpresa, la situación no ha variado mucho.
F.A.T. Mar sigue adelante gracias a actividades de autogestión que llevan a cabo sus miembros mediante cuotas mensuales que se han fijado y el apoyo de una que otra empresa privada que confía en los resultados de la iniciativa, quizás por que a la fecha son significativos.
Ramón Morales, activista, sostuvo que son escasos los recursos de los que disponen para su labor, sobre todo, porque para esta época son más abundantes los huevos y al nacer el espacio en los estanques llega a ser muy reducido.
Indicó que en el caso de la ANAM específicamente, sólo han recibido hasta el momento la disposición de plantear el programa al gobierno y cierta asesoría, lo que no puede denominarse un apoyo directo.
METAS
Morales sostuvo que se piensa ampliar la reubicación de nido, ya que hasta el momento estaban manejando un volumen pequeño, debido a las posibilidades económicas de la fundación, por lo que están llevando a cabo actividades que redunden en ganancias para invertirlas en ello.
Además piensan divulgar en más medios de comunicación social los objetivos de F.A.T. Mar, con el propósito de que se les conozca a nivel nacional.
En esta comunidad ubicada a una y hora y media de la capital, aproximadamente, el mensaje de preservación de la especie está siendo aceptado favorablemente, tal vez porque han comprendido que las posibilidades de vida de esta especie que por muchos años sirvió de exquisito platillo a propios y visitantes y un negocio de sustanciosos dividendos, depende de los seres humanos.
"No tiene idea cuánto he cambiado con esto", concluyó Loina, mientras afanosamente nos invitaba a conocer los semilleros.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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