Hace unos días estaba en una fiesta de cumpleaños de una buena amiga y en algún momento se me acercó un chico al que conozco para presentarme a su novia, lo primero que le dice al introducirnos es mi nombre, seguido inmediatamente por una frase algo así como: Ella una vez preparó para una feria gastronómica un plato delicioso que era a base de plátano, imagínate que ya yo había comido y, a pesar de eso, lo pedí dos veces y le repetía incesantemente lo bueno que le había parecido.
Me sentí sumamente halagada y contenta y sabía exactamente a qué receta se refería, ya que ha sido probablemente a lo largo de mis años cocinando una de las más gustadas y comentadas por quienes la han probado. Luego de un rato me dice con algo de vergüenza, por favor me puedes dar la receta, yo necesito intentar cocinarla, a lo que yo, por supuesto, conteste que sí y seguidamente le comenté que ya una vez la había publicado en una columna aquí escrita. Él se sorprendió y me contestó dudoso y bastante incrédulo: ¿En serio?
He notado que a muchos les sorprende cuando con facilidad les digo que les puedo compartir cualquier receta que gusten, no es la primera vez que obtengo esta reacción de las personas con quienes hablo y es que al parecer existen muchos que a diferencia de mi persona son muy recelosos de sus platos y creaciones.
Esto a mí me llama enormemente la atención, ya que gran parte de la razón por la que he aprendido tanto y por la que decidí además incursionar en este mundo de la comida fue por la disposición genuina de otros de compartirme su conocimiento y contagiarme de su amor por la buena cocina, sin este desapego de ellos quizás mi camino hubiese sido otro.
Yo creo que cuando intentamos recrear un plato de otra persona no estamos copiándole, sino más bien rindiéndole tributo. En mi caso, cuando quiero hacer algo similar a una receta que he visto de alguien más, es normalmente porque me ha parecido sumamente interesante y lo que intento siempre es darle un toque o “twist” personal.
Son muchos los medios donde ahora podemos ver lo que están haciendo otros en temas de cocina, uno de mis favoritos es Pinterest.
En este aficionados y expertos de la cocina de todo el mundo comparten imágenes y links de sus recetas favoritas para que otros puedan probarlas, inspirarse y experimentar de primera mano sus resultados. Instagram es otro excelente medio para conocer nuevas tendencias y mirar fotografías de comida. En mi caso yo sigo páginas, chefs y restaurantes de todo el mundo que hasta el momento no he pisado, pero cuyas creaciones y fotos me inspiran a crear platillos con mi toque personal.
Como siempre he creído que la cocina es amor, es familia, es amigos y sobre todo es compartir, seguiré esparciendo mis secretos y conocimientos con los que quieran aprender de ellos, esperando así contagiar a muchos y motivarlos a que recreen lo que yo hago sin temor a equivocarse o probar mil veces.
Para mí siempre será un honor saber que hay personas allá afuera a las que les parezca delicioso lo que yo hago.