Después de que medios de comunicación emblemáticos de EE.UU., como la revista The New Yorker o la cadena CNN, sacaran a la luz la impunidad con la que personalidades de Hollywood y del Congreso acosaron a mujeres durante años, la polémica se vuelve ahora contra la propia industria periodística.
Como si de fichas de dominó se tratarán, en las últimas semanas una a una han ido cayendo personalidades en un baúl sin fondo en el que podrían desvanecerse un sinfín de carreras que se encuentran en jaque por presuntas conductas inapropiadas.

Paradójicamente, ni un guionista de Hollywood hubiera podido imaginar una apertura más mediática de esta peculiar "caja de Pandora".
Todo comenzó con el artículo que el hijo del popular director de cine Woody Allen, Ronan Farrow, publicó en octubre pasado en la revista The New Yorker en el que se hacía eco de las denuncias de mujeres contra el todopoderoso productor Harvey Weinstein.

Surgió entonces una reacción generalizada entre ciudadanos de todo el país que comenzaron a denunciar sus casos a través de Twitter con una campaña que lleva la etiqueta #MeToo ("YoTambién"), acusaciones que, en caso de afectar a alguna figura pública, acababan difundiendo los propios medios de comunicación.
Esta campaña ha puesto bajo la lupa a figuras tan relevantes como el actor Kevin Spacey, el popular senador demócrata Al Franken, el cantante Nick Carter o el candidato republicano al Senado por el estado de Alabama, Roy Moore.

Sin embargo, esta tendencia no se para en aquellos que acaparan los focos y, en los últimos días, ha comenzado a fijar su objetivo en lo que pasa detrás de las cámaras.
Las cadenas CBS y PBS anunciaron el despido del presentador Charlie Rose por comportamiento "perturbador e intolerable" que tuvo el periodista con mujeres que trabajaron con él, según CBS.
De acuerdo con el reportaje de The Washington Post, ocho mujeres lo acusan de andar desnudo o realizar llamadas subidas de tono.
Otro caso es el del reportero Glenn Thrush, quien, tras años cubriendo la Casa Blanca para el diario Político y, ahora, para The New York Times, fue suspendido esta semana por este último periódico después de que tres mujeres vertieran acusaciones.
Lockhart Steele, de la revista Vox, ha sido acusado de conducta inapropiada; como lo han sido Hamilton Fish, de The New Republic; Leon Wieseltier, de The Atlantic; o Matthew Zimmerman, de NBC.
Polémica
El expresentador estrella de la cadena Fox News, Bill O'Reilly, quien antes de ser finalmente despedido este verano al situarse en una posición ya insostenible, había llegado a firmar una jugosa renovación, a pesar de los acuerdos extrajudiciales millonarios con mujeres a los que su empresa había tenido que hacer frente para tapar los desmanes del periodista.