Primrose R. Sharma se enamoró de Panamá. Lo suyo fue un amor de esos que se va metiendo dentro de uno, se afinca y luego ya no hay manera de arrancarlo.
A poco más de un año de estar en un país tan distante del suyo y de aquél donde le tocó servir a su patria previamente, Sudáfrica, la Embajadora de India en Panamá, felicita a la gente de la tierra de Urracá, Manuel Amador Guerrero, Justo Arosemena, Belisario Porras, María Olimpia de Obaldía, Arnulfo Arias y Omar Torrijos, por tener un país tan bello, una nación, de la cual, dijo, "uno se enamora fácilmente".
"A veces pienso que los panameños no ven esta belleza de país que tienen", agregó y expresó que ella se propone seguir descubriendo esos rincones y aspectos que hacen tan especial a Panamá.
Lo que más "fascinante" le resulta es que luego de haber servido en Sudáfrica, donde es patente el Apartheid, haya venido a un País como Panamá, "crisol de razas en que la gente se siente muy relajada, cómoda consigo y es campechana, amistosa y en muchos aspectos muy similar a la de India".
De hecho, se congratuló de que Panamá tiene la más grande población India en Centroamérica, entre 10 y 12 mil personas conforman la comunidad hindostana. Las primeras personas provenientes de India que llegaron a nuestro país según manifestó, vinieron para la construcción del ferrocarril. Siguió diciendo que también hubo presencia hindostana en la construcción del Canal y desde entonces, principalmente en la capital y en Colón, han dejado huellas y testimonio de su laboriosidad, talento como negociantes, calidad humana y respeto hacia el prójimo y culturas con las que conviven. "Ellos son el puente entre India y Panamá", puntualizó..
Sobre la condición de la mujer en India, Su Excelencia Primrose R. Sharma dijo que enfrenta grandes retos, como en toda sociedad. Sus luchas han sido parecidas a las que han librado por generaciones mujeres de todas las latitudes, dijo, pero, siempre han sido consideradas un valor.
En su país, explicó, hay muchas mujeres profesionales y en posiciones importantes, que han ocupado puestos de liderazgo, en el ámbito privado, a nivel gubernamental, en la política, la banca, el mundo de los negocios, la industria y en el periodismo, al punto de que en tiempos de la guerra, tanto hombres como mujeres la experimentaron.
Añadió que aunque hoy hay en las provincias jefas ministras, la más prominente figura femenina que ha descollado a nivel nacional fue Indira Gandhi, quien fungió como Primera Ministra. Dijo también que la ley establece que el 30% de la bancada en el Parlamento debe ser ocupado por mujeres.
Aclaró que lo anterior no quiere decir que todavía no haya luchas qué librar por buscar un mejor balance de ambos géneros en India, pero, así como paulatinamente las mujeres de la ciudad han ido avanzando, lo propio, a un ritmo quizás más lento, hacen las del campo.
Añadió la embajadora de India en Panamá, S.E. Primrose R. Sharma, asimismo, que, tanto las citadinas como las campesinas, son de hecho más fuertes que los hombres, en el sentido de que demuestran que ante los embates de la vida no claudican tan fácilmente. Así lo ponen de relieve día a día, por su entereza, y su gran capacidad para sobrellevar la carga pesada de aportar a la economía nacional y ser eje y lumbre en el hogar. Pero, por encima de todo, tienen en su haber un logro y a la par un reto, una de las mayores responsabilidades que caben a un ser humano: dar a luz hijos y hacerlos hombres y mujeres de bien.
India, que se independizó el 15 de agosto de 1947, el lunes 26 de enero celebró 54 años de vida republicana.
Una de las grandes metas de India es lograr estrechar los lazos de cooperación con todas las naciones del mundo, primordialmente aquellas en vías de desarrollo, de allí que ella, como embajadora en Panamá, responsable del área centroamericana, trabaja con entusiasmo en el programa "Focus LACC" (encaminado a apoyar proyectos y acciones en -y conjuntamente con- Latinoamérica, el Caribe y Centroamérica".
Madre de tres hijos (de los cuales uno estudia en India, otro en Canadá y el menor, de 9 años, en Panamá, en la International Schoool of Panama), la embajadora de India en nuestro país se describe como "una mujer que disfruta de hacer amistades, conocer lugares y culturas y aprender de todos, porque, cuando aprendes sobre lo que para otros es importante, sus valores, tradiciones, modo de vida, hallas que la gente en el mundo comparte sueños, ambiciones para su familia, deseos de bienestar..." Diplomática de carrera, tuvo la oportunidad de trabajar en el servicio exterior en Japón, Sirilanka, Reino Unido y Sudáfrica.
Esta mujer sencilla se siente afortunada porque ha podido conocer gente de tantas culturas y, a la par, tuvo el privilegio de conocer a dos de las personas que más admira: la Madre Teresa de Calcuta (cuya bondad, nobleza, humildad, templanza y don de gentes la impresionaron, la cual fue beatificada por Su Santidad, el Papa Juan Pablo II, a finales del año pasado) y a Nelson Mandela, el ex presidente de Sudáfrica, al cual tuvo como invitado a almorzar en su casa en Johanesburgo donde ella se desempeñó como Cónsul General de India.
Añade con orgullo que otro personaje al que admira y que se mantiene vivo no sólo en su memoria, sino también en la de millones de hindostanes dentro y fuera de su patria (y otros millones de abogados de la paz en el orbe) es la de otro gran hijo de la India, Mahatma Gandhi, cuya filosofía de la no violencia incluso en un mundo tan convulsionado como el de hoy se mantiene vigente.