Aunque, ella le ha dicho que tiene novio, él asegura que la esperanza es lo último que se pierde. "La verdad, al principio me gustaban sus obsequios y frases lindas, pero creo ya que se está pasando, y no me agrada", dijo molesta.
Casi siempre son las mujeres las que pasan por esta situación, aunque los hombres no están fuera del acoso.
En el caso de una mujer, el problema surge cuando un admirador o pretendiente que no es aceptado se niega a comprender que no hay nada más que hacer. Debe dejar a su cortejada en plena libertad de decidir.
Es precisamente en ese momento que pasan de galanes a convertirse en "agresores-pasivos". Se detectan al momento en que la situación se vuelve angustiante y hasta peligrosa para la víctima, asegura la doctora Geraldine Emiliani, psicóloga y sexóloga.
Todo depende del tipo de acosador que sea, ellos suelen no darse cuenta del daño psicológico que pueden ocasionar, aclaró la psicóloga.
Cabe mencionar que a este tipo de personas también se les conoce como "mobbing". El término se utiliza para referirse al hostigamiento psicológico o persecuciones.
Es importante tener mucho cuidado, ya que ese admirador dulce y tierno puede convertirse en un peligro si padece de algún trastorno.
En la mayoría de los casos no se trata de rasgos patológicos, más bien son perfiles narcisistas que en el fondo lo tenemos casi todas las personas.
La diferencia es clara. El patológico es permanente y auténtico, mientras que el comportamiento narcisista es más bien caprichoso y pasajero.
No cabe duda que la persona sometida a este tipo de presión va a generar una serie de problemas físicos y psíquicos difíciles de resolver.
También dependerá del tipo de acosador, éste puede hasta buscar el deterioro físico y psicológico de la víctima.
Pérdida de peso.
Falta de interés en las tareas que desempeña.
Distracción.
Fatiga.
Cansancio.
Irritabilidad.
Nerviosismo.
Ansiedad.
Insomnio, entre otros.
Aunque usted no lo crea existen diversos tipos de acosadores, por ello le brindamos el perfil de éstos para que los pueda reconocer :
1. El Rechazado: Es el que ataca después de que su compañera de trabajo o amiga termina su relación con su novio. Su comportamiento suele ser persistente.
2. El Resentido: Acosa para vengarse contra alguien que lo ha ofendido. Ve a la víctima como alguien similar a aquellos que lo han oprimido y humillado en el pasado. Amenaza verbalmente pero, no usa la violencia física.
3. El Predador: Su motivación es la gratificación sexual y de poder sobre su víctima. Suele tener autoestima baja y es desviado sexual. Es deficiente en sus relaciones sociales, especialmente las románticas.
4. El que busca intimidad: Desea establecer una relación íntima y amorosa con la víctima. Se ilusiona con ella. Cree que la víctima está enamorado
a de él o ella. Suele ser una persona tímida y aislada.
5. El conquistador inepto: Lo motiva un deseo de entrar en una relación romántica o íntima con la víctima. No sabe cortejar. Cree que cualquier mujer debería sentirse atraída a él. Su inteligencia es limítrofe.
6. El erótico maníaco y el morboso: Cree ser amado por la víctima. Aunque la víctima no ha hecho nada para sugerirlo y aún puede haberle rechazado. Se imagina un romance con la víctima. Cree que el romance imaginado se convertirá en una unión permanente.
Para evitar que la situación se torne mucho más difícil, es necesario tomar algunas medidas.
Aclárele que no desea una relación ahora ni en el futuro. Dígalo sólo una vez sin estar disgustada, totalmente tranquila.
Si continúa la comunicación esto será para el acosador una recompensa, que se le está tomando en cuenta, y lo llevará a mantener contacto con su víctima cuando él quiera.
Hay que tener cuidado de no alentar al acosador involuntariamente.
Decir cosas como "Ya tengo novio, " pueden interpretarse como "Me gustaría estar contigo si no fuera por mi novio."
No le devuelva cartas o regalos. Ya que estaría haciendo una conexión con él y no es bueno.