El modelo y actor Samy Ferrenbach, proveniente de la ciudad de Toulouse en Francia, siempre se vio como actor, pero el camino no fue nada fácil, pues le tomó tiempo adaptarse a nuestro país, aprender el idioma y conseguir ofertas de trabajo hasta llegar a la actuación.
Al principio fue muy difícil, tuvo que trabajar en otras áreas desligadas al modelaje como siendo mesero para poder subsistir y a su vez ayudar a su familia (hermano y madre) a instalarse en lo que iba a ser ahora su nuevo hogar.
También tuvo que adaptarse a una nueva cultura, aprender el idioma español y dominar todas las complejidades de la actuación: audiciones en vivo para representar escenas con compañeros invisibles, leer un monólogo de memoria o mostrar alguna emoción completamente inesperada, pruebas totalmente diferentes a los que se realizan en los casting de modelaje.
Samy, quien inició en el mundo del modelaje en Europa a los 16 años, contó que todo empezó a salir muy bien a los seis meses de llegar a Panamá, cuando logró firmar un contrato con Wilhelmina Panama Talent Agency, la más grande de nuestro país, desde ese momento comenzó a recibir ofertas para actuar en películas, y todas las aprovechó.
Su debut como actor se dio un año después de su llegada a Panamá, en la comedia "Superman 1978" dirigida por el panameño Jorge Luis Alvarado, y tan solo un año después, Samy volvió a recibir un papel principal, pero en una película de un género completamente diferente: "La Tercera Ola", dirigida por Christian Wolf. Su actuación en esta película fue muy aclamada por la crítica y el público, después de un ascenso tan meteórico, Ferrenbach se estableció firmemente en la industria cinematográfica panameña.
Su talento y determinación lo llevó también a participar en una publicidad nacional de la empresa Novey, en la que tuvo que prepararse durante meses con un entrenador de dialecto panameño, que lo ayudó a dominar el idioma, tanto, que muchos de sus compañeros actores y personalidades del campo, antes de reunirse con él, estaban seguros de que Samy era panameño por su manera de hablar.
Samy compartió que en algún momento fue negativo y quiso rendirse, justificando el hecho de que si no hubiera nacido en Panamá, no podría interpretar a un panameño, sin embargo, este proyecto de Novey le dio la oportunidad de revelar su potencial interior, su gran energía y fuerza para luchar hasta el final.
Trabajar en esta publicidad fue un gran honor para él, porque es una empresa que todos en Panamá conocen y que sus tiendas están ubicadas por todo el país, con una larga trayectoria y que además Novey trata siempre de transmitir la calidad y el prestigio de la compañía a través de su publicidad.
Cabe destacar que la empresa Novey ha fortalecido sus actividades comerciales a lo largo de los años mediante la introducción de nuevas líneas para atender distintos sectores como la industria, el comercio y la agricultura, hoy en día está entre las marcas de construcción más grandes del país.
Por su parte, Samy se siente muy feliz y aliviado porque ya se acabaron los momentos de expectativa e incertidumbre, y ahora se encuentra disfrutando del resultado final que es “ser otro panameño” en sus proyectos, pues todo lo que ha hecho ha valido la pena.
Se conoció que a finales de año se estrenará en pantallas anchas la película dirigida por Ezequiel Herrera, "La Onda", donde Samy Ferrenbach aparecerá en un nuevo papel, interpretando el papel dramático de un adolescente difícil que está tratando de sobrellevar la adicción a las drogas.