Variedades

Deber colectivo

¿Cuándo será el día que comprendamos que la tarea formativa hay que asumirla en equipo?


HACER de la ciudad una escuela, abierta al aprendizaje de todos, donde todos son maestros y alumnos es un sueño que acaricia el creador del Método abcdespañol, el Prof. Javier González, quien recorre el continente compartiendo su saber y sus innovadoras ideas que le han valido el reconocimiento del Fondo de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO y de fundaciones internacionales.
Ante todo, él insiste en que las cuatro paredes del aula no bastan como escenario para la transferencia de conocimientos en un mundo como el de hoy. Trasponer el umbral del aula abre horizontes y mentes. Entrar en contacto con el mundo real es menester, insiste y así lo hace saber en los encuentros con docentes en Colombia, Honduras, Guatemala, Panamá.
Hay que tomar ventaja de la tecnología, pero sin sacrificar la relación interpersonal, destaca.
También hace un llamado a los docentes para que recuerden lo importante que es tomar en cuenta las diferencias individuales, que son las que enriquecen el intercambio de saberes. De la misma forma, se debe tener presente que el facilitador no tiene la verdad última y que mientras más participación haya por parte de cada uno de los pupilos mayor provecho sacan todos de este proceso transformador.
Otro aspecto que recalca cuando conversamos con él sobre el tema que tanto domina y le apasiona, como lo es de qué manera se pueden hallar nuevas formas de hacer más divertido y apetecible el proceso de enseñanza-aprendizaje es que la formación del recurso humano no debe ser competencia exclusiva de las escuelas. En las aulas se hace una parte importantísima de este trabajo que debe ser una responsabilidad compartida.
Invita a otros actores sociales a idear maneras de asumir un mayor protagonismo. Involucrarse es perentorio, nos dice una y otra vez en estos diálogos. Porque, llama la atención, el precio que se está pagando es muy alto: que la sociedad fracase, que es lo que sucede cada vez que un niño pierde el año escolar. Las consecuencias van más allá de las frías estadísticas, opina el industrioso maestro y emprendedor colombiano cuyo método se emplea en Panamá, para alfabetizar y en la enseñanza de la lecto-escritura y las Matemáticas a niños de primer grado.


fecha edicion
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230909
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América