Los primeros pasos en el mundo de la interpretación son siempre difíciles. En ocasiones, se vuelven también sonrojantes y divertidos.
El actor Samuel L. Jackson, afamado por sus papeles sangrientos y de instintos asesinos, debutó en las artes escénicas ataviado con deslumbrantes alas y un tutú. ¿Lo pueden creer?
Jackson interpretó, nada más ni nada menos, que al hada del azúcar en una versión escolar de 'El Cascanueces'. "Nunca había suficientes chicos que quisieran actuar en las obras", confesó el actor, al rememorar sus primeros papeles ataviado en taparrabos.