Lágrimas y mezcla de emociones invadieron el Teatro Balboa, escenario en donde todos los domingos se realiza Canta Conmigo.
Desde el inicio del programa, los niños se mostraron animados y como todos unos profesionales en escena, con el único deseo de que sus interpretaciones lleguen al público. Y, a pesar de lograr su objetivo, el jurado sigue opinando, a estas alturas del programa, que aún existen problemas de dicción, pero las calificaciones demuestran lo contrario porque en la tabla de las posiciones las notas no bajan de 4.6.
Cómodos con sus temas
Los pequeños que están en la recta final se sienten cómodos con los temas que se les asignan, incluso le agregan actuaciones que son aplaudidas por los miembros de sus barras, pero corregidas, algunas veces, por los jurados.
Por su parte, los padres no muestran molestias por lo que les dicen a sus hijos porque aseguran estar conscientes de que todos los consejos son para bien, y que sus hijos deben tomarlos en cuenta, sobre todo, si tienen planeado seguir cultivándose musicalmente.