El juez que instruye el procedimiento abierto en España al actor Sean Connery y a su mujer por un presunto delito urbanístico en la población turística de Marbella tomará declaración esta semana al menos a ocho personas relacionadas con el caso.
El magistrado de la Corte intenta verificar si se cometieron varios delitos, entre ellos blanqueo de capitales, tras la recalificación de una parcela de Sean Connery situada en Marbella y conocida como la paradisiaca isla de Malibú.
Sean Connery, que pasó sus vacaciones de verano durante años en esa localidad española, y su esposa figuran entre los más de veinte imputados en unas diligencias previas abiertas hace años por una operación urbanística.
La investigación policial fue denominada "Goldfinger", en referencia a la película de 1964 en la que el actor escocés interpretó el papel del agente británico más famoso del mundo, James Bond.