La llegada de un niño es uno de los acontecimiento más grandes que suceden dentro de una familia. Previo al alumbramiento, surgen muchas interrogantes, y entre esas está ¿cómo decorar el cuarto? Lo primero que viene a la mente es el sexo del bebé, a partir de allí se escogen los colores de las paredes, el juego de cuna, los móviles y cuadros dentro del entorno del próximo a llegar.
La emoción es tal que los futuros padres, no paran de ver revistas, en busca de ideas y de visitar los departamentos de bebés en los distintos almacenes escogiendo los accesorios necesarios para crear el ambiente perfecto para su hijo. Los coordinados de cunas, mosquiteros, y móviles, de colores pasteles quizás sean los primero en tomarse en cuenta pues se piensa que son tan tiernos como el bebé, cuando en realidad estamos cometiendo una equivocación.
Según Laura A. de Maldonado, Licenciada en Educación Especial, con énfasis en estimulación temprana, "es básico que tomemos en cuenta a la hora de decorar la habitación de un bebé, los colores a utilizar, la distribución de los muebles, dónde colocar los estímulos dentro de la cuna, lo adornos de la pared , ya sean cuadros u otros objetos decorativos."
COLORES
Estos deben ser vivos, que llamen la atención del niño como el amarillo, rojo, azul, verde y naranja. La combinación de colores, texturas y elementos divertidos logran dormitorios que estimulan. La decoración en la que se integren flores, personajes, animales u objetos coloridos pueden ser temas para destacar en la ropa de cama, cortinas, muebles, paredes, cuadros y otros elementos del cuarto.
También ha de tomarse en cuenta los colores blanco y negro, por ser los primeros que el niño aprende a distinguir. Los especialistas en la materia de estimulación, sugieren que dentro de la habitación del niño se integren objetos en blanco y negro, especialmente los cuadriculados (en forma de tablero de ajedrés), puede ser un móvil, un cuadro, un adorno o juguetes, colocado a la vista del bebé.
DISTRIBUCION DE LOS MUEBLES
No es recomendable que la cuna se coloque bajo de una ventana, ni que mucho menos la cabeza del bebé quede debajo de la misma. Tener una ventana sobre la cabeza haría que el bebé se estimule con la luz que tiene arriba y que tienda a estar constantemente viendo hacia ese estímulo.
Una sugerencia es utilizar muebles modulares o transformables, como sucede con las cunas a las que se les pueden quitar las barandas de protección y pasan a ser una cama. También los que se adaptan a las funciones motoras del niño: primero la silla, después una mesa y luego otros accesorios cuando llegue el momento de aprender a leer o dibujar
PAREDES
En las paredes se han de colocar, cuadros llenos de color que llamen la atención del niño. Otro elemento que se recomienda son las fotografías ya sea de los padres, hermanos y hasta del propio niño.
PISO
Debe tomarse en cuenta que el piso será en un futuro el área de juegos del infante. Hoy día existen colchonetas en forma de rompecabezas, con figuras, números o letras, que además de decorar, se recomiendan para que el niño desarrolle el arrastre, gateo y aprenda a caminar.
PARA LOS NIÑOS MAS GRANDECITOS
Habitaciones o cuartos de juego, se pueden lograr con ayuda del mobiliario, la iluminación y las tonalidades, entre otros elementos. Colores primarios como rojo, amarillo y azul estimulan la creatividad y otorgan vivacidad al ambiente. Los compartimentos en los muebles son una forma de estimular en el niño su integración con el ambiente. En el caso de las gavetas puede aprender a guardar sus juguetes. Si se quiere transformar la habitación en cuarto de juegos, el sofá-cama es una alternativa para que el niño haga su propio ambiente y lo comparta con sus hermanos u otros niños.
Al escoger o determinar el diseño de una habitación infantil se puede pensar en que el mobiliario forme parte de la escuela que es para el niño su hogar. Todo contribuye a enriquecer la formación de conceptos tan importantes como el orden o aprender a compartir.
Crear un espacio seguro y divertido se convierte en una prioridad a la hora de decorarles la habitación a los más pequeños de la casa. Llenar este espacio con símbolos optimistas e imaginativos, jugar con el color y escoger las formas que mejor se adaptan a su personalidad, son aspectos importantes que se deben tener en cuenta tanto en decoración como en iluminación. Ambientes acogedores, estimulantes y creativos refuerzan el potencial infantil.