Una buena iluminación no es poner más luz, sino, elegir la más adecuada. Para saber qué tipo de bombilla realmente necesita, conversamos con el arquitecto Gerardo Jaramillo, quien nos señaló que existe una amplia oferta y una guía útil que le daremos a conocer en esta entrega.
Los tubos fluorescentes son lámparas que funcionan por descarga de gas, mediante un principio totalmente diferente al de los tradicionales bombillos.
Mientras estas últimas cuentan con un filamento que al ponerse incandescente, genera luz y calor, los fluorescentes tienen un cuerpo tubular de cristal, lleno de gas mezclado con partículas de metal (mercurio o sodio).
Las lámparas fluorescentes , se instalan en lugares en los que la luz estará encendida durante horas ya que su consumo es muy bajo y dura cerca de 8, 000 horas.
Es importante destacar que "estas luces tienen una duración 10 veces mayor que las incandescentes y consumen un 80% menos de energía, algo que se deja ver notoriamente en el recibo de la luz", indicó Jaramillo; agregando que si se apagan y se encienden no son rentables.
Por otro lado, pudimos conocer por parte del Arq. Jaramillo, que en una lámpara incandescente, el filamento se calienta hasta alcanzar los 2.000ºC. La irradiación producida en este proceso es visible sólo en una pequeña parte, únicamente un 10% de la energía se transforma en luz, mientras que la mayor parte se pierde en forma de calor no aprovechable.
En cambio, las luminarias fluorescente tienen un grado de rendimiento considerablemente mejor, ya que aproximadamente un tercio de la irradiación se transforma en luz útil.
Para finalizar , el profesional destacó que las lámparas fluorescentes pueden ser utilizadas en interiores y exteriores. Y se encuentran en el mercado en diversos modelos, tamaños, potencias y colores: tonos de luz blanca, recomendada para uso doméstico; neutra para uso general; natural para fotografías y espaciales para acuarios o invernaderos.