COMO UNA crónica anunciada, ayer se presentaron las imágenes de algunos caídos del 9 de enero de 1964 en la Plaza de los Héroes, ubicado en la Avenida de los Mártires.
En este día, que se tornó nublado como triste recordación de nuestros mártires, un sentimiento de solidaridad contagió a los presentes. Gilberto Guerra, uno de los heridos de la gesta, recordó que ese día por la confusión, durante el tiroteo fue llevado vivo a la morgue; "por suerte mi padre se dio cuenta"; expresó.
Claudio Márquez, quien aún tiene la bala en la columna vertebral; Alfonso González, quien perdió una de sus piernas, son genuinos heridos que desde ese entonces han sobrevivido por sus propios medios.
Cada uno de los heridos considera que los treinta balboas que reciben mensualmente como subsidio estatal es más bien una burla. "Gobiernos van, gobiernos pasan y es como gastar pólvora en gallinazos".
Por su parte, la madre de Ascanio Arosemena manifestó su enojo hacia los medios de comunicación.
N. Abrego. Hace falta luminarias en las calles, que son peligrosas.