Aunque la hormona del crecimiento es conocida por la función que su nombre indica, o sea ayudar a tener un crecimiento adecuado, esta no es la única que desempeña en el organismo.
"También tiene que ver con el metabolismo, con la regulación de las grasas del cuerpo y se ha visto que tiene efectos a nivel intelectual", explica la pediatra endocrinóloga, Liliana Neil.
Esta hormona podría presentar deficiencias y ocasionar síntomas en el niño como un crecimiento no adecuado en comparación con infantes de su sexo y edad.
El déficit de la hormona del crecimiento, generalmente, es diagnosticado entre los 2 y los 4 años de edad.
"Existen muchas causas de deficiencia, entre ellas, genéticas, malformaciones estructurales del sistema nervioso central, tumores cerebrales, radiación a cráneo, trauma de cráneo, infecciones cerebrales", explica la especialista.
Tratamientos
La doctora comenta que antes de recomendar un tratamiento es necesario seguir un procedimiento.
"Este niño debe ser evaluado primero por su pediatra, descartar alguna otra enfermedad que pueda estar causando la falla del crecimiento, luego se hacen pruebas especiales para medir hormona de crecimiento, también se mide el crecimiento en el hueso, se hacen radiografías en la mano para ver cómo está el crecimiento óseo y con base en eso se establece si el niño tiene necesidad o no de usar el tratamiento".
El tratamiento consistiría en inyecciones de hormona del crecimiento.
Impacto psicológico
Muchos niños presentan cambios en su comportamiento social debido a la talla baja.
En la escuela, algunos niños con estatura inferior al promedio tienen una percepción superior de acciones de bullying frente a los niños con estatura normal; entre las acciones más comunes están los sobrenombres, el rechazo social y la burla entre compañeros; los niños con talla baja tienden a sentirse insatisfechos con su estatura, inferiores y preocupados en alcanzar una talla normal.
De persistir esto se recomienda pedir ayuda psicológica.