La ciudad de Los Ángeles le quitó el brillo al Disney Hall, la joya arquitectónica diseñada por Frank Gehry, tras dar la razón a los vecinos que se quejan de los reflejos del edificio bajo el sol de California. Las labores de remodelación se centraron en lijar las superficies más brillantes del auditorio.
Las quejas indican que el resplandor del famoso edificio subía la temperatura en los alrededores del auditorio a unos 60 grados centígrados.