El trágico fallecimiento de la actriz Natasha Richardson ha llevado a su viudo, Liam Neeson, a dar un paso al costado en su carrera, dejando sus proyectos a un lado.
Neeson había reflotado su carrera tras el éxito de su último filme, "Taken". La cinta de suspenso de bajo presupuesto del estudio 20th Century Fox, recaudó 200 millones de dólares en las boleterías de todo el mundo.