Variedades

Del clóset de Audrey Hepburn

La Casa de Subastas Sotheby´s, en París saca a relucir lo mejor del máximo ícono de moda y del cine.


En los años 50 el mayor ícono de la moda fue sin lugar a dudas la actriz con cara angelical, Audrey Hepburn. El mérito se le atribuye por revolucionar y mejorar el concepto estético de esa década.

El look aniñado.
Comenzó con la imagen alegre y desenfadada de la "chica buena", despreocupada que le gustaba lucir cómoda con sus jersey de cuello de tortuga, su pantalones capri, suéter y pañuelos de rayas estilo "marinero", un look de niña proveniente del campo o de una hermandad con sus zapatos bailarinas.

 

Su cabellos y ojos los exaltó con pobladas y delineadas cejas, cortándose un flequillo irregular que a veces era llevado con el cabello recogido o corto, para enmarcar su mirada traviesa y de gran dulzura que era en si, su imagen y espíritu real.

El “new look” de Audrey.
Cuando todos decían vestir la opulencia por todo lo alto, ella lo reinventó basándose en el dicho más

 

famoso de la moda "menos es más". Los trajes eran de vuelo, con crinolina pero de colores enterizos que se veían menos ostentosos, pero mejor pensados a la hora de vestir. Acompañaba su traje coctel con sombreros, pañuelos y grandes lentes combinándolos entre si muchas veces.

De la mano de Givenchy.
Un día quiso que un diseñador francés creara los más hermosos vestidos basándose en su estilo personal. Cuando visitó a Givenchy, él escuchó su apellido y pensó en otra artista. Al saber de quien se trataba la rechaza. Al rectificar, ambos logran un consorcio en la moda que duraría cerca de 40 años.

El famoso traje negro de coctel en "Desayuno en Tiffanys" donde Givenchy le ayudó a volver a la actriz a usar grandes peinados utilizando joyas, para estilizar a la ladrona más "chic" en la historia del cine se convirtieron en moda hasta hoy.

 

Pasa a ser la princesa o el cisne, como le gustaba lucir, posando para fotos en revistas de moda, en perfil mostrando su delgado y largo cuello, en fotos con sombreros altos imitando a uno de los perfiles más famosos como es el busto de Nefertiti.

La filántropa con estilo.
Sus últimos años los dedicó a recorrer los lugares más pobres y fue una de las primeras estrellas activistas en fundar organizaciones en ayuda a la niñez. No le gustaba el despilfarro del dinero.

Regaló muchos de sus trajes a sus amistades de toda la vida, como Tanja Star-Busmannuna, quien hoy en día le hace homenaje a la actriz, proporcionando los trajes para donar el 50 por ciento de lo recaudado en la subasta para "Audrey Hepburn Children´s Fund" y Unicef. Todo un legado de amor a la moda.


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499310
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América