Variedades

Delia"s Way es un regalo para la juventud


¿Recuerda usted cómo una crisálida se convierte en mariposa?, ¿De qué manera una rosa va abriendo sus pétalos? ¿Un óvulo fertilizado por un espermatozoides da comienzo a la vida de un ser humano?.
La vida está llena de procesos, ellos toman tiempo. Constan de etapas. Siguen un ordenamiento. El crecimiento y desarrollo de las personas es también un proceso y no se puede nadie saltar etapas sin pagar un precio. Más tarde o más temprano. Sin embargo, disconforme como es el individuo, quiere siempre lo que no tiene y cuando es niño quiere ser adulto y cuando los años le caen encima volver a los años mozos. ¿Quién lo entiende?
UNA NOVELA PARA LA JUVENTUD
Porque todo tiene su momento y hay que aprender a disfrutar cada estadio de la vida, Olga Berrocal Essex, periodista y escritora panameña radicada en los Estados Unidos desde 1957 escribió Delia"s Way, una novela que ha sido un éxito en esa nación y que le abre la puerta hacia una carrera literaria gratificante.
Delia"s Way fue gestada con amor, como a un hijo cuyo nacimiento se planifica y su llegada se anhela.
Delia«s Way es una novela para toda la familia, pero especialmente para la juventud. En palabras de la autora, "...se puede tener una juventud que es excitante, sensual, intensa, sin tener que tener las experiencias personales de un embarazo precoz, de drogas y de abusos domésticos, porque Delia crece despacio, disfruta su niñez, hace la transición a la adolescencia sin apuros y a medida que va creciendo va descubriéndose y conociéndose más a sí misma y madura como mujer y aprende a valorar su familia y sus valores".
"No hay que desesperarse, todo llega su tiempo", les dice Olga a la muchachada y la invita a ponerle corazón, entusiasmo y empeño a todo lo que hagan que lo demás viene por añadidura.
GRATA EXPERIENCIA
Como una experiencia grandiosa, gratificante, una espera cargada de ansiedad, describió Olga Berrocal Essex el "alumbramiento" de su primer libro. Recuerda que cuando llegaron los ejemplares que la editora le envió estaba muy emocionada e hizo caso a lo que una amiga suya, también escritora, le aconsejó: los apretó contra su pecho, los arrulló y los puso bajo su almohada. Un sueño había cristalizado. Y dar a luz sueños no es fácil. Pero, este sueño en forma de libro, su novela Delia"s Way (que sin ser autobiográfica tiene tantas descripciones auténticas, suyas, de sus recuerdos de la patria, de la crianza que recibió, de la forma de ser su padre, que fácil pudiera ser el de Delia) a diferencia de la gestación de sus cuatro hijos, representaron para Olga un germinar de ideas, un proceso sobre el que se tiene más control que la evolución de un embrión hasta llegar al parto. Porque cada palabra, cada signo de puntuación, cada mensaje es amorfo, sin sentido, si el autor no les da vida. Crecen, evolucionan y el libro va hilvanándose acorde con el pensar y sentir, la inspiración de quien escribe. Pero, el gestar un hijo y el gestar ideas tienen en común que conllevan desvelos, una mezcla de sentimientos que unas veces afloran y otras, sin testigos, mudos duermen el sueño eterno. Delia"s Way fue posible gracias a que Olga quería que dejara de ser un sueño y se convirtiera en realidad. Representó para la ahora feliz autora, desvelos, sacrificios, vacaciones frente a la computadora, "inspiración y transpiración", como leímos en algún libro de motivación hace unos años.
EL PODER DE LA MOTIVACION
Quién le iba a decir a Olga Berrocal Essex que lo que comenzó en 1995 en Monterrey, California, como un cuento escrito para un taller dirigido a noveles autores iba a terminar en una obra que ha tenido tan buena acogida.
Tenían que escribir 10 páginas o grabar 10 minutos de ficción. Olga presentó su escrito. Ella pretendía que lo suyo era un cuento corto y cuando lo leyeron sus compañeros y le hicieron la crítica, les gustó mucho. Y el instructor James Frye (profesor de Literatura en la Universidad de Berkeley, California), le dijo: "Este no es un cuento, es una novela" y la motivó a escribirla. Fue así como nació Delia"s Way, que tardó un año y medio en estar lista para ir a la editorial. Olga, previsora, cuando ya tenía casi la novela completa, comenzó a indagar dónde y quién se la podría publicar. Como formaba parte de un Círculo de Escritores, quienes se estimulaban unos a otros y se hacían entre sí críticas constructivas a sus escritos, supo que la Universidad de Houston (su editorial Arte Público Press) es la más antigua y con mejor reputación como editora de obras de calidad de escritores de habla hispana. De inmediato se puso en contacto con la institución donde le pidieron que enviara un manuscrito y éste recibió buena acogida.
En agosto del año pasado fue la presentación de Delia"s Way, novela que presenta a los lectores del mundo una visión más amplia de Panamá. Y es que Olga Berrocal Essex, panameña hasta la médula de los huesos, quería demostrarle a quienes sólo conocen una cara de Panamá (el Canal), que "Panamá es mucho más que la vía acuática: que tiene tradiciones, valores, que es una nación de gente luchadora, sencilla, afable, capaz, amical"-
Según dijo, cuando desde la infancia jugaba con una máquina Sears de escribir empezó a hacer pininos como escritora. De hecho se tituló en Periodismo en Panamá.
Ha recibido varios premios por sus escritos periodísticos. Entre ellos, uno del Commonwealth, Club de California (San Francisco) y Delia"s Way ha sido postulado para ser considerado para el Premio Medalla de Plata para la mejor novela escrita por una escritora latina novel en California publicada en 1998. Ella está muy optimista porque la novela ha recibido críticas muy favorables y se ha vendido bien. El fallo se da a finales de este año.
DELIA Y OLGA VIVEN UN DIA A LA VEZ
Delia"s Way la recomiendan los críticos y señalan en sus comentarios que está llena de mensajes que llaman a la reflexión, es excelente para la juventud. Y es que, tal cual la concibió Olga, la obra, a través de cada vivencia de la protagonista, Delia, de 9 años, como cuando se abre una cajita de sorpresas y tesoros, va mostrando la vida, con sus ayes y sus goces a la niña que va descubriendo lentamente que las rosas tienen espinas pero también perfume, que las cosas valiosas de la vida, como la familia, los valores, las tradiciones, la amistad, hay que verlas, como escribió el autor de El Principito, con los ojos del corazón.
Para Olga Berrocal Essex -una dulce señora de 66 años que vive la vida a plenitud y halla un goce en escribir, conocer gente, disfrutar del hoy, porque el ayer ya se fue con su carga de aciertos y desaciertos y el mañana no nos pertenece aún- uno de los mejores cumplidos que le han hecho como escritora es expresarle, como le ha sucedido varias veces, que a través de Delia"s Way han conocido otras facetas de Panamá y que les gustaría poder venir a esta nación que tan bellamente describe y de la que con tanto amor pinta estampas tan vívidamente que como lectores/as los transporta acá. También le llena saber que su novela la pueden leer chicos y grandes y que muchas personas la compran para regalarla a la mamá, la abuela, los tíos, los hijos, amigos/as, porque opinan que lleva mensajes que vale la pena compartir.
La campiña interiorana, el interactuar de la familia conservadora de mediados de siglo, la Semana Santa en el interior, el Martes de Carnaval, la comida típica panameña, la Misa del Gallo, son descritos con maestría por los personajes de Delia"s Way y su autora que explicó que "el libro termina en Martes de Carnaval al amanecer en Miércoles de Ceniza".
EL TURNO/HORA DE MARGARITA
Ya viene en camino, está casi terminado, el segundo libro de Olga. Se titula Margarita"s Turn y se trata de una novela romántica entre una dama panameña y un americano que se conocen en España.
A diferencia de Delia"s Way y los escritos periodísticos de Olga en donde escribe desde el punto de vista de la mujer o de la fuente noticiosa, en Margarita"s Turn escribe desde el ángulo de Margarita y desde el ángulo del hombre con que ella tiene un romance. Para Olga escribir desde el punto de vista masculino es una nueva experiencia y un reto, según dijo.
PERFIL DE UNA ESCRITORA
Hija de padres panameños, ella capitalina y él de Natá, Olga nació en la ciudad de Panamá y creció en tiempos en que si bien no se caminaba por la Luna ni se navegaba por Internet, se podía saborear la vida sin prisas y había tiempo para demostrar que la cultura y buenas maneras se aprenden en casa.
De hecho Delia«s Way -narrada por el propio personaje, Delia, una niña de 9 años, de familia conservadora -presenta pintorescos cuadros familiares del Panamá en los años "50 y la relación entre dos hermanas donde había algo de celos de parte de Delia la menor, hacia María Elena, la mayor y la cual aparentemente era la preferida de mamá, privilegio que Delia no comprendía hasta que fue atando cabos a raíz de que escuchó conversaciones y descubrió el secreto familiar: María Elena era producto de un romance juvenil de su madre. Delia aprendió a aceptarla y quererla como hermana. Y después conoció el amor... Esto es sólo un abrebocas para el ávido lector.
Junto a Jack Ða quien conoció en Panamá cuando él era Capitán de Policía Municipal y con el que unió su vida y partió para los Estados Unidos en 1957- Olga vive en Paso Robles, California desde 1989. Madre de dos hijas y dos hijos, que le han dado cuatro nietos, es una feliz mujer que explora una nueva faceta, la de escritora y le complace haber entrado con buen pie en el mundo literario.
Hay mucha ignorancia respecto a cómo es Panamá y su gente, dijo Olga, y ella quería ayudar a cambiar esa imagen. Delia"s Way es un tributo a Panamá, a los panameños, a las tradiciones. "Quiero que sepan de lo que se hace el alma del panameño", expresó y agregó que "Cuando alguien se atreve a decirme que Panamá es una nación del Tercer Mundo, yo inmediatamente me levanto airada porque este país es mucho más desarrollado que los países del Tercer Mundo". Se mostró complacida de los grandes adelantos que se han dado desde la última vez que vino. Y sobre todo de que la mujer esté siendo tomada cada día más en cuenta lo que equivale a decir que se está valorando su talento y capacidad.
Olga se graduó de secundaria en Panamá, en el Instituto Pan-Americano en 1949. Obtuvo su Licenciatura en Periodismo en Panamá, realizó sus estudios de periodismo cuando la Escuela de Periodismo estaba en el Conservatorio Nacional. Tomó cursos con Anita Villaláz, Margarita Sevillano, Harry Iglesias, Zenaida Valdés, Rogelio Sinán, Miguel Moreno....Opina que uno de los mejores periodistas panameños es Mario Augusto Rodríguez.
Escribió para Don Justo (órgano informativo de la Escuela de Periodismo del Instituto Justo Arosemena). Luego, para La Estrella de Panamá y para El Panamá América artículos varios y reseñas de aristas que visitaban Panamá. Cuando se trasladó a los Estados Unidos cursó sus estudios de Maestría en California.
La Sociedad del Cáncer en los Estados Unidos la premió por una serie de artículos sobre el cáncer pélvico en la mujer. También fue premiada por un artículo sobre la llegada de los primeros soldados que volvían a casa luego de la Guerra de Vietnam. También escribió temas técnicos y científicos para la Kaiser Aluminon and Chemical Corporation y para la U.S. Wind Power. Además, fue traductora de manuales de computadora (uso e instalación de éstas), tanto de español a inglés como a la inversa, para Europa y Latinoamérica.
Cuando se jubiló, se estableció con su esposo Jack en Paso Robles (comunidad de la costa central de California), donde residen artistas, escritores, pintores y escribió notas e historias de estilo de vida para un semanario llamado "Country News". En 1991 comenzó a trabajar como "Free lancer" para revistas como Hispanic, Vegetarian Gourmet, Westways, Ladies Circle. Ella misma toma sus fotografías. Por otro lado, dos cuentos suyos fueron publicados en una Antología de Autores de la Costa Central de California.
Ella considera que es importante formar parte de un Círculo de Escritores porque así se obtienen reacciones, se tiene una idea de cómo será recibida la obra antes de enfrentar al público y se intercambian experiencias y sugerencias. Además hay escritores de toda clase, de obras para niños, de scripts para TV, de teatro, de variedades, en fin, una amplia gama de áreas y cada uno tiene su estilo.
Ella admira a una escritora que se llama Harriet Doerr que es autora de obras como " Stone"s for Ibarra", "Consider this Señora" y "Tiger in the Grass". Lo que más le encanta de Doerr, quien es profesora de Literatura en Stanford University (Universidad de Stanford), es "su economía de palabras. Pero, cada palabra que ella escribe cuenta. Es importante, pesa, es precisa". Doerr tiene más de 80 años.
Hablando de años, le preguntamos cuántos tiene, aunque, le decimos que si no quiere contestar la pregunta, es válido ya que entendemos que hay gente a la que no le gusta que sepan su edad. Su respuesta nos muestra otra vez a la Olga segura de sí misma, sencilla, pero resuelta y con claras metas: "Tengo 66 años de edad, pero tengo 32 de espíritu. La edad es la careta que uno tiene, es lo que uno piensa y lo que siente lo que cuenta". Ella no se ha quedado en una hamaca esperando que pasen las estaciones por su vida, ha salido al encuentro de la vida y lo que ella le depara cada día.
Piensa que para tener éxito lo primero es "no andar excusándose o lamentándose". Y, sin embargo, cada día se escuchan ayes de quienes se abstienen de vestirse el rostro de optimismo, cargar su equipaje de experiencias (buenas o malas), echar a andar por la vida y dejar de temer que por el color de la piel, porque se es muy pobre, se está enfermo, se es muy joven.... el éxito les va a dar la espalda.
Acerca de un tema del que se ocupa todo el mundo y es el del fin del milenio y el advenimiento de un nuevo Siglo, su filosofía es no ver el milenio como el final, sino ver cada día como un final y un comienzo, porque, cada minuto se aprende y se crece y el tiempo hay que saberlo administrar bien: El hoy, porque, el día de hoy es el único que tienes seguro, no sabemos cuánto tiempo vamos a estar aquí...


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59157
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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