La niñera que cuidaba de los hijos de Usher entre diciembre de 2010 y septiembre de 2012, Cecilia Duncan, presentó una demanda contra el famoso cantante, alegando que había estado "sobrecargada de trabajo" y que el artista no le había pagado todas las horas extras que le correspondían, según TMZ.
Duncan dice que solía trabajar alrededor de 40 horas a la semana y que el cantante nunca la compensó. Además, Usher habría ignorado sus quejas cuando se atrevió a reclamarle el dinero, y finalmente acabó despidiéndola en 2012.