Variedades

Depresión también victimiza a la niñez

También sufren baja autoestima, se sienten que no son buenos para nada y son sensibles al rechazo.


Rosalina Orocú Mojica (rosalina.orocu@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Los maestros deben ser muy observadores, al igual que los padres de familia, para detectar cambios bruscos en la conducta de los niños, que pueden ser indicativos de que algo anda mal.

Sea asunto de salud física, mental o emocional, hay que tomar medidas oportunas para evitar que la condición empeore.

Muchas veces los niños les dicen a los adultos cómo se sienten, si no pueden dormir, si tienen pesadillas, si les duele algo, si se sienten tristes...

Otras, no lo dicen con los labios, pero sí con su conducta. Veamos el caso de Juanito, cuyos padres se están divorciando.

Juanito, era un niño alegre, algo travieso, lleno de energía, que disfrutaba jugar, ya sea solo o con sus amiguitos del vecindario y en el colegio. Tenía buen apetito, sueño plácido, era dicharachero, bastante tolerante e ingenioso.

De pronto, ha bajado sus calificaciones sin causa aparente, en menos de un mes ha estado envuelto en varias riñas, anda distraido, de mal humor, huraño y triste. Lo que es más, en el recreo se aisla.

En casa, es notorio que llorar por todo, ha perdido el apetito, siempre quiere llamar la atención, tiene problemas para dormir y hasta quiere que se acuesten con él. Ha habido momentos en que hasta ha vuelto a orinarse en la cama y a chuparse los dedos, lo que se conoce como resago interpretativo.

Se muestra ansioso, taciturno, rebelde. Además, ha perdido o ganado peso significativamente.

Susy, a quien se le acaba de morir su mascota Sasha, está tan sensible que cualquier cosa la hace llorar, no quiere comer, ver TV, jugar, ni atender las llamadas de sus amiguitas.

Estas señales, si perduran, no deben pasarse por alto. Si es menester buscar ayuda profesional no dude en hacerlo.


fecha edicion
old id
825724
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América