Marilyn Monroe era ícono de belleza y muchas mujeres la admiraban por su sensualidad y cómo se lucía frente a las cámaras.Pero, al igual que otras celebridades también tenía sus secretos de belleza y mantenía una dieta para mantenerse.
La rutina alimenticia de Marilyn Monroe, consistía en las mañanas, la actriz para tener alta dosis de energía consumía huevos crudos batidos en leche tibia. Lo que puede sonar poco agradable, pero en esos tiempos se pensaba que era más sano comer huevos crudos que cocinados.
Para ella no existía el almuerzo, ya que se pasaba directamente a la cena. Su ultima comida del día optaba por escoger carne cordero, ternera o hígado, que era cocinado a la plancha. El complemento a su plato eran zanahorias crudas.
Sin embargo, Marilyn no reparaba en sus caprichos a la hora de elegir comer un postre. Antes de volver a casa, paraba en una heladería para tomarse un helado de chocolate.