Como un padre alegre y juguetón, así describen los pequeños Daniela, Martín y Nicolás a su padre, el presidente electo Martín Torrijos.
Y es que aunque el presidente no tiene palabras para definir lo que en su caso significa ser padre, por la gran felicidad que representa y a la vez la gran responsabilidad que requiere, de lo que sí está claro es que esta experiencia es mejor de como se la imaginó antes de serlo.
Debido al poco tiempo que tiene para compartir con sus hijos, según Torrijos, entre ellos han aprendido a disfrutar de actividades que a simple vista no tienen gran significado.
Y es así como, desde pasar un buen rato meciéndose con ellos en una hamaca, escuchar las historias deportivas o escolares de Martín, los cuentos tan fantasiosos de Nicolás, así como las múltiples actividades de Daniela, lo hacen sentir muy bien.
Cabe destacar que el presidente es de los padres que comparten la filosofía de que como es el que menos tiempo pasa en casa, hay que compensarlo siendo el más consentidor, aunque también procura no descuidar la disciplina.
Según su esposa, Vivian de Torrijos, el presidente electo es "súper buen papá"...
"Es un padre moderno, de los que ha cambiado "pampers", de los que si el niño tiene fiebre se despierta en la noche a bañarse con él para bajarle la temperatura, y para nada es de los que dicen "esas son cosas de mamá"... Si bien es cierto que muchas de las responsabilidades recaen sobre mí, porque es un hombre ocupado, con muchas cosas que hacer, nunca les pierde la pista ni en los asuntos escolares como extracurriculares", expresa la señora Torrijos.
En su totalidad lo define como un "padrazo", porque siempre encuentra tiempo para los tres y sabe justamente las cosas que a cada uno les gusta y lo que los inspira.
Es por esta razón que en este día tan especial, tanto su esposa como sus hijos desean ofrecerle un desayuno chino, tal y como lo suelen hacer los domingos, pero con la gran diferencia de que esta vez lo comprarán y servirán en la intimidad del hogar, en platitos chinos y hasta lo comerán con palitos.
Sin embargo, además de la divertida sorpresa, también le han preparado un regalo especial, y es que según su esposa, la caminadora de Torrijos está tan deteriorada después de 12 años de uso, por lo que han decidido obsequiarle una nueva.
Todo esto con la intención de que se ponga en plena forma para afrontar con energía los cinco años de mandato que le aguardan.