No hay mayor error que pensar que si no te has maquillado, no necesitas limpiar tu rostro. A lo largo del día, todo tipo de agentes externos ensucian la piel: contaminación, humo del tabaco y de los autos, polvo, partículas irritantes… incluso, si no sales de casa. Por otra parte, sobre la superficie de la piel se deposita una fina capa de sebo y células muertas, que es necesario retirar a diario para evitar la aparición de impurezas y puntos negros.
Lo ideal es limpiar la piel dos veces al día y una o dos veces por semana, realiza una exfoliación o una limpieza más profunda. En cuanto al producto que elegirás, debe ser el adecuado según el tipo de tu piel.