Investigadores estadounidenses identificaron un gen cuya ausencia o inactividad podría explicar los cánceres de mamas de origen no hereditario -es decir más del 90% de los casos- según un estudio anunciado el lunes.
Los científicos descubrieron un gen ausente o inactivo en un 60% de los casos de mamas examinados. Este gen, que denominaron DBC2, figura entre lo primeros identificados en colaborar en la supresión de tumores, y su ausencia se asocia claramente a los casos de cáncer de mamas de origen no hereditario.
La ausencia de este gen DBC2 podría asimismo tener un papel en algunos casos de cáncer de pulmón, según el estudio que aparecerá el 15 de octubre en los anales de la Academia de Ciencias de Estados Unidos.
Además, los investigadores del Cold Spring Harbor Laboratory (Nueva York, este) y de la Universidad del Estado de Washington, señalan que la producción de la proteína DBC2 en las células cancerosas del seno tienen la capacidad de matar estas células cancerosas o de detener su progresión.
El equipo de Michael Wigler, del laboratorio del Estado de Nueva York, ya había identificado en 1997 el único gen hasta ahora asociado con claridad al cáncer de mamas entre personas sin antecedentes familiares de la enfermedad, el PTEN.
En 1990, el grupo de investigadores de la Universidad de Washington, dirigido por Mary-Claire King, había por su parte identificado el primer gen (BRCA1) ligado al cáncer de senos de origen hereditario.
Desde entonces, otros investigadores identificaron una serie de genes con funciones en el desarrollo del cáncer de mamas de origen hereditario. Pero este tipo de cáncer de senos causado por una mutación genética representa menos del 10% de los casos.
Un total de ocho genes han sido hasta el momento identificados como participantes en el desarrollo del cáncer de mamas de origen hereditario, los últimos de ellos son una serie de seis genes descubierta por científicos del Instituto del cáncer Dana-Farber y del Hospital de Niños de Boston (Massachusetts, este) que conducían trabajos sobre una rara enfermedad infantil, la anemia de Fanconi.
Estos últimos habían anunciado en junio pasado haber descubierto que un error en cualquiera de los seis genes implicados en esta enfermedad aumenta los riesgos de desarrollar un cáncer de mamas.
En el mundo mueren todos los años 400.000 mujeres a causa del cáncer de mamas y se detectan 800,000 nuevos casos de esta enfermedad.