Un grupo de obreros de la construcción descubrió accidentalmente la pasada semana en la provincia de Jiangxi, sureste de China, una momia extraordinariamente bien conservada perteneciente a la Dinastía Ming y que data de hace 500 años, informó la agencia oficial Xinhua.
Según el Instituto de Arqueología local, la momia pertenece a una concubina real de la mítica Dinastía Ming (1368-1644), ya que, entre otros reveladores indicios, tiene una piel muy fina, viste exquisitas prendas de seda y porta una corona de oro.