"Yo quisiera darle más tiempo, pero cuando él llegó a mi vida, ya la tenía demasiada complicada", confiesa el joven de 36 años, quien además es educador universitario.
Esta triste historia se repite constantemente en Panamá y según el sociólogo Víctor Ballesteros es producto de que los profesionales están teniendo sus hijos cada vez a una edad más avanzada. "Ellos quieren dedicarle tiempo a los pequeños, pero cómo hacerlo, si cuando los niños nacen, sus padres ya tienen hasta el último minuto de su día ocupado", dice Ballesteros.
Para el psicólogo Andrés Saravia la solución parece sencilla, pero no lo es tanto. "Todo se resuelve dejando algunas obligaciones para darle espacio a los hijos, pero los padres no desean apartarse de sus trabajos, porque creen que es allí donde está su vida", destacó. Es importante recordar que muchas veces ya llevan más de una década adentrados de lleno a su labor y no saben cómo cambiar la rutina. "No es que no quieran, sino que tienen que aprender", destaca Saravia.
Para Ballesteros esta tendencia viene de Europa, donde ellos se convierten en padres pasados los cuarenta años, y entonces se preguntan qué espacio le doy a los niños.
Un sondeo a 122 personas que realizó Panamá América indica que los padres jóvenes tienen toda la voluntad de compartir más tiempo con sus hijos, pero necesitan organizarse mejor.
Los nuevos cabezas de hogar ya no son como los de antaño. "Ahora desean compartir más tiempo con sus hijos y para esto lo único que les queda es reorganizar sus vidas, para que las pocas horas que le brinden sean de calidad total", recomienda Saravia.
Con respecto a este tema, la Universidad Complutense de Madrid realizó un estudio que reveló que las nuevas generaciones de padres consideran el modelo tradicional obsoleto y rechazan el concepto de padre autoritario y distante. Además dan prioridad a la afectividad y la ternura a la hora de educar.
"La mayoría de los padres jóvenes quieren un modelo simétrico de familia, en la que las responsabilidades concernientes al hogar sean equitativas. Ahora los hombres quieren participar en todo, lo que supone un proceso que va encaminado a completar el equilibrio en la familia", afirmó Inés Alberdi, coordinadora del estudio.