James Caviezel, el actor de 35 años que llamó la atención por su actuación en "La delgada línea roja", de Terrence Malick, y quien fue la figura estelar en "El Conde de Monte Cristo", conversó recientemente con Sean Smith, de la revista estadounidense Newsweek, acerca de la agonía y el éxtasis de hacer el papel de Jesús en la controversial cinta "La Pasión de Cristo".
SMITH: Antes de que protagonizaras este papel, ¿alguien te había dicho que te parecías a Jesús?
CAVIEZEL: No, para nada. Cuando yo era más joven, alguien me dijo una vez: "tú te pareces a Mel Gibson". Yo le dije a Mel ésto, y él me dijo: "No, yo soy más apuesto". (risas)
SMITH: Interpretar a Jesús es obviamente una proposición desalentadora. ¿Por qué le dijiste "sí" a Mel?
CAVIEZEL: Recibí una llamada telefónica diciéndome que el productor Stephen McEveety deseaba reunirse conmigo respecto a una película de surfing. Yo fui y me reuní con él para almorzar y después de unas horas Mel Gibson se apareció. El empezó a hablar acerca de aquello por lo que realmente pasó Cristo y le dije: "Sí, yo vi la película de Zefirelli ("Jesús de Nazareth"). El siguió diciendo, "No, no. Yo estoy hablando acerca del hecho real". Y entonces esto me golpeó. Yo dije: "Deseas que interprete a Jesús?
SMITH: Por lo tanto, la película de sorfeo...
CAVIEZEL: Era sólo pantalla. Ellos estaban tratando de que yo me hiciera a la idea.
SMITH: ¿Te dijo que deseaba que lo escenificaras en arameo?
CAVIEZEL: El estaba hablando acerca de ello, arameo, hebreo y latín, pero yo pensé: "El no está pensando hacerlo realmente". (risas)
Trabajar con Mel Gibson es un poquito como danzar con un huracán. Siempre es excitante y tú nunca sabes a dónde te llevará esto. Pensé que aprender los idiomas iba a ser la parte más difícil, pero el dolor físico fue lo peor debido al frío.
SMITH: ¿El frío... No superaste eso en Italia?
CAVIEZEL: Sí. El dolor físico empezó a las 2 de la mañana. Lo peor fueron ocho horas de filmación y yo no podía sentarme; estaba en esa posición, agachado (durante la crucifixión), el viento venía justamente hacia mí, doblegándome.
¿Has visto esas cosas en las ferias en donde hay un hombre en una rueda y ellos hacen que la rueda gire y le lanzan cuchillos que él esquiva?... En la película yo sentí como que todos me golpeaban.
SMITH: La larga escena en donde Jesús es azotado con látigos de metal es increíblemente difícil de mirar...
CAVIEZEL: Había una tabla en mi espalda, con cerca de media pulgada de grosor, por lo tanto, los soldados romanos no golpearían mi espalda. Pero uno de ellos falló, me metió un latigazo en la espalda y me peló la piel. Yo no podía gritar, yo no podía respirar. Es tan doloroso que anula tu sistema. Yo miré buscando al hombre y probablemente dije una palabra soez, pero luego de un par de golpes más, él falló otra vez. Hay una cicatriz como de 14 pulgadas en mi espalda, por lo tanto, tuve buenos y malos días.
SMITH: Suena como que hubo más malos que buenos.
CAVIEZEL: ¿Sabes?, yo fui golpeado por un rayo.
SMITH: ¿Fuíste golpeado por un rayo?
CAVIEZEL: Oh, sí. Estábamos filmando el Sermón de la Montaña. Cerca de cuatro segundos antes de que ésto sucediera todo estaba tranquilo, y entonces fue como si alguien palmoteara mis orejas. Yo estuve siete u ocho segundos, como de un color rosado, y la gente tenía la mirada fíja en mí y estaba gritando. Ellos dicen que yo tenía fuego en el lado izquierdo de mi cabeza y luz alrededor de mi cuerpo. Todo lo que puedo decirte es que yo lucía como si hubiera ido al estilista de Don King.
SMITH: ¿No se te ocurrió pensar que si tú estabas interpretando a Cristo y fuiste golpeado por un rayo, quizás...
CAVIEZEL: (Risas y mirada al cielo como si estuviese hablando con Dios) "¿No te gustó eso, huh?"
SMITH: Tú eres católico... Interpretar a Cristo profundizó tu fe?
CAVIEZEL: Lo amo más de lo que supe que era posible amarlo. Lo amo más que a mi esposa y a mi familia. Hubo momentos cuando yo estaba allá arriba, en la cruz, y malamente pude hablar. La hipotermia continua es tan dolorosa. Me conecté con un lugar al que nunca pude haber ido. No deseo que la gente me vea a mí, todo lo que deseo es que vean a Jesucristo.
SMITH: ¿Mel te dijo por qué deseaba hacer la película?
CAVIEZEL: Me dijo que él estaba pasando por un tiempo difícil en su vida y que redescubrió el Evangelio hace cerca de 12 años. Empezó a meditar acerca de la pasión y muerte de Jesús. Al hacerlo, dijo que las heridas de Jesús sanaron las suyas y pienso que el filme expresa ésto.
SMITH: ¿Te ha sorprendido la controversia en torno al filme y el hecho de que Mel haya sido acusado de antisemitismo?
CAVIEZEL: Ha sido lo más frustrante. Ese hombre no es para nada antisemita. Maia Morgenstern, quien interpreta a la Virgen María, es esta linda actriz judía romana cuyos familiares estuvieron en el Holocausto. Cada día él le decía: "Maia, cuéntame de tus tradiciones. ¿Está bien hacerlo?"
En vez de tener a un Jesús ario, de ojos azules, él deseaba tener a un Jesús muy semítico. Además, la multitud que estaba ante Poncio Polato gritando por la cabeza de Jesús de ninguna manera condena a una raza entera por su muerte, como tampoco las acciones de Mussolini condenan a todos los italianos, o las acciones odiosas de Stalin condenan a todos los rusos. Todos somos culpables de la muerte de Cristo. Mis pecados lo pusieron en la cruz. Los tuyos lo hicieron. Sobre ésto trata la historia.
SMITH: ¿Por qué permanecer silencioso cuando los líderes judíos estaban dando a conocer su preocupación?
CAVIEZEL: Ellos tienen derecho a defender su fe, pero yo creo que cuando todos mis hermanos judíos vean este filme se darán cuenta de que no se trata de buscar a un culpable. Es acerca de amor. Es acerca de sacrificio. Es acerca de perdón y esperanza.