Para enlistarse en el cuerpo de voluntarios de la Dirección Nacional de Protección Civil, es necesario más que nada, la disposición de hacerlo y de trabajar por el prójimo, ser mayor de edad, certificado de estudios hasta primer ciclo, récord policivo, 2 fotografías, pasar dos cursos de protección básica y primeros auxilios y saber nadar es indispensable.
Los voluntarios luego de recibir capacitación, son asignados a la base comunal de su corregimiento, integrada por 10 ó 15 unidades permanentes activas para cualquier llamada, rescate urbano o primeros auxilios, donde deben prestar servicio, acudiendo a cualquier llamado de rescate urbano y primeros auxilios.
Actualmente existen aproximadamente 800 voluntarios, al servicio de la comunidad, quienes hacen el mismo trabajo de la guardia permanente, pero sin recibir sueldo, indica el director nacional de voluntarios, Humberto Aparicio.
Los voluntarios se reúnen una vez por semana para practicar y cada tres meses realizan un convivio de capacitación nacional. El trabajo de un voluntario es igual a uno de la guardia permanente, la única diferencia es que unos reciben remuneración y los otros lo hacen por servir a la comunidad, sostiene Aparicio.
Precisa que los voluntarios de Protección Civil están capacitados para atender desastres naturales, siniestros, búsqueda en el río, el mar y selvas vigilar que todo vaya bien en los espectáculos, para dar primeros auxilios y muchas veces los voluntarios llegan primero al lugar del accidente que los miembros de la guardia permanente.
Al pasar cuatro cursos, que implican capacitación teórica y práctica en comunicación y rescate, los voluntarios reciben un casco para diferenciar los cursos y su capacitación, lo cual indirectamente puede indicar el rango dentro de la institución, los cuales pueden ser amarillo, naranja, azul, negro. Para ser voluntario de estas instituciones no hay límite de edad, luego de ser mayor y la evaluación depende del coordinador del voluntariado.