Este desfile, el primero de estas características que se celebra en España, forma parte de la Pasarela Gaudí, el escaparate de moda que anualmente reúne en Barcelona a los mejores diseñadores del momento.
Bikkembergs, que se encarga de vestir a los jugadores del Milán y que está pendiente de firmar un acuerdo con el Barcelona, si Nike lo permite, ha tenido en el próximo mundial de fútbol del 2006 su fuente de inspiración para la colección Sport Couture que ha diseñado para hombres y que está llena de alusiones al mundo del balón.
En el desfile, 40 jugadores de fútbol de los equipos juveniles del Barcelona y del Espanyol, clubes de la Primera División española, y del Europa, de la liga regional catalana, se convirtieron en modelos ocasionales y desfilaron por una pasarela construida en la parte baja de las gradas de la tribuna, en donde se sentaban los invitados y entre los que no faltó el presidente del Barca, Joan Laporta.
Entre las prendas deportivas y los trajes de chaqueta de hombres, en los que el color blanco fue el protagonista, destacó una colección de cazadoras de piel con las banderas de algunos de los países que previsiblemente jugarán el año que viene la Copa del Mundo de Fútbol en Alemania.
Las propuestas de mujer, que su diseñador ha definido como una mezcla de glamour y arte exótico caribeño, la mostraron 30 modelos profesionales, vestidas la mayoría con faldas de volantitos de microgasa de colores fuertes, y camisas de aspecto masculino con mangas de quimono.
Los complementos de motivos futboleros también fueron protagonistas del desfile, con collares, pulseras y bolsos como pelotas de fútbol para ellas, y agujas de corbata, colgantes y llaveros de plata con pelotas para los hombres.
La gran pantalla-marcador del Camp Nou sirvió de telón de fondo para esta presentación, en la que no se sacó todo el partido que se podía esperar del espacio, ya que todo el espectáculo, tal como se concibió el desfile, se concentró en un espacio muy reducido para la gran cantidad de asistentes.