Suero con extracto de caléndula: Alisa las arrugas de deshidratación. Se aplica con un recorrido lento y superficial realizado con la yema de los dedos para estimular la secreción de endorfinas, moléculas que producen bienestar.
Aplicación de una hidratante con extracto de llantén: Asocia riqueza y ligereza. Se finaliza con una emulsión de té verde para prevenir y corregir los signos de fatiga en zonas específicas.