Panamá perdió a otra de las grandes voces del género típico, Catalina
Carrasco Aguilar, mejor conocida como “Catita de Panamá”, quien entregó su alma
al Señor el pasado lunes; y ayer en la Iglesia Virgen del Carmen de Juan
Díaz se le hizo una misa en la que asistieron pocas personas, entre ellas
su amiga y cantalante Dalis Cedeño y Yin Carrizo.
También hubo representación
del Ministerio de la Presidencia para entregarle a la familia una alocución terminada la misa.
Antes de sacar sus restos en una urna para darle el último adiós, en la
entrada de la parroquia le cantaron ¡Viva Panamá!, en señal de que se despedía a
una mujer que dio importantes aportes a las tradiciones típicas de nuestro suelo
panameño.
“Siento que a ‘Catita’ se le echó al olvido. Se le debió tener más en
cuenta por su trayectoria y los reconocimiento que le dieron”, opinó Esthercita
Nieto hace unos días, tras enterarse del deceso de la conocida cantante.
Sin embargo, en la homilía el padre Fernando Fontane dijo que había que
recordarla de forma alegre, porque ahora ella está junto al Creador.
