Desde sus inicios se aseveró que su paso por la televisión era cuestión de suerte, hoy, luego de cinco años en la industria televisiva sentamos a Gisela Yolanda Tuñón Arguto en una silla de su nueva casa TVN, para ponerla Al Descubierto con su fiel público que se ha trasladado con ella de pantalla a pantalla.
Con una sonrisa amplia y los ojos más brillantes que nunca, quizás por el cabello rojizo que iluminaba su rostro, Gisela nos confesó su más grande secreto: “De niña, siempre soñé con ser presentadora de noticias”. Y esto no quedó sólo en un sueño, Gisela ha logrado mucho más que eso, pero con mucho sacrificio.
Todavía recuerda cuando iba a abrir un canal nuevo (RCM), las interminables filas que formó para ser parte de este proyecto televisivo, con miedo a que un "no entrar" apagara su sueño. Esa tarde Dios la acompañó y quedó seleccionada, pero es que ella tenía dos grandes puntos a su favor: su talento y su belleza, una fusión detonante en el mundo de la televisión.
La presentadora, que nació el 6 de febrero de 1979 nos aseguró que en ese entonces se decidió por el lado de noticias, su gran pasión.
Luego de un tiempo, pasó a ser la presentadora de Canal 4, donde ganó muchísimos fans. Años después sus seguidores se trasladaron con ella a Telemetro, específicamente a Código 4, donde suplantó a Iris de Arco. Con los dedos de una mano podemos contar los pocos meses que Gisela duró en Código 4, asegura que le ofrecieron una buena oferta en una empresa privada.
Esta hermosa y soltera madre nos confesó que cuando menos lo esperó surgió una gran oportunidad en el canal que por años fue su competencia, TVN, pero la oferta fue tan buena que decidió aceptar. Hoy, asegura sentirse muy contenta con el nuevo programa, Al Descubierto, que presenta junto a Blanca Herrera, con quien además se lleva muy bien.
Como muchas de las mujeres hermosas de la televisión, Gisela Tuñón también ganó varios certámenes de belleza, entre ellos el reinado de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá, donde estudió. También triunfó en otro concurso en la Universidad ITEA Junior College, que ya no existe. Pero sus éxitos no solo han sido en suelo patrio. Representó a Panamá en República Dominicana, en el concurso internacional Miss Ambar.
Pero de todas las coronas, Gisela ostenta otro gran título, el mejor de todos, el de madre.
Aunque no lo parezca, es madre de dos niños, uno de ocho años y otro de tres.
Convencida de sus palabras, asegura que ser madre y comunicadora social es la parte más difícil de su vida, pues tiene compromisos que no puede eludir, así que trata de dar “calidad” de tiempo, ya que “cantidad” le es casi imposible.