Gran Bretaña inició ayer una investigación policial de alto nivel sobre la muerte de la princesa Diana, al tiempo que un periódico británico identificó a su ex esposo, el príncipe heredero Carlos, como la persona de quien ella sospechaba que estaba conspirando para matarla.
Más de seis años después de la muerte de Diana en un choque automovilístico en París, el juez de instrucción real Michael Burges abrió una investigación sobre el suceso, alegando que se deberían investigar las afirmaciones de que su muerte no fue un accidente sino el resultado de una conspiración.
"Estoy consciente de que hay especulación de que (su muerte) no fue el resultado de un triste pero relativamente claro accidente de tráfico en París", dijo Burgess ante una audiencia, que estaba repleta de cientos de periodistas de todo el mundo.
"Le he pedido al comisionado de la policía metropolitana que haga investigaciones". Diana murió a los 36 años, junto a su amante Dodi al Fayed y el conductor de éste, Henri Paul, en un túnel de París.
En un reportaje de primera plana, el Daily Mirror identificó a Carlos como la persona que ella decía que "planeaba un accidente", en una escalofriante predicción de su propia muerte en un accidente de tránsito en agosto de 1997.
El Mirror citó parte de la carta que Diana escribió unos 10 meses antes de su muerte. "Esta fase particular de mi vida es la más peligrosa", dijo la carta: "Mi esposo está planeando "un accidente" de mi vehículo, un fallo de los frenos y graves lesiones en la cabeza".