Variedades

Diego Cedeño, representante de la belleza y proyección masculina


A primera vista no lo parece, pero al entablar una conversación con él, es fácil darse cuenta que son ciertos los atributos de un chico sencillo, divertido, responsable y tolerante, con los cuales se define el Mister Panamá 2003, Diego Cedeño.
Diego es un chico de 23 años, que trabaja en una tienda de GMC, es estudiante universitario de mercadeo y publicidad, además de modelo y desde el pasado tres de abril posee el título de Mister Panamá, escogido por un selecto jurado, entre 17 participantes.
Precisa que "todo es cuestión de organizarse y querer lograr las metas. Aunque no sea fácil hay que esforzarse, e invertir tiempo, dinero y dedicación". Con algo de nostalgia, porque durante el concurso se había acostumbrado a ir de un lado para otro, entre presentaciones, universidad, trabajo y prácticas, recuerda que su inicio fue como modelo de comerciales para televisión, por insistencia de un amigo que le sugirió ir a un "casting".
De allí pasó a ser modelo de pasarela, participó en el concurso de Chico Modelo 2002, y también por insistencia, sobre todo de sus amigas, se inscribió en Mister Panamá 2003, concurso que busca talento y proyección masculina para concursos internacionales.
Diego, quien mide 1.86, confiesa que por tener una contextura delgada natural, por el concurso ha tenido que aprender a comer cinco o seis veces al día para aumentar de peso y su masa muscular. "Aprendí a comer lo que no me gustaba, sobre todo tuna y a hacer ejercicios todos los días, para adquirir mejor condición física", indica.
Entre sus muchas ocupaciones, a este chico de ojos verdes, a quien le gusta vestirse con ropa cómoda y dependiendo de su realidad diaria, no le queda mucho tiempo libre y eso al principio no lo entendían sus amigos, pero ahora después de ganar el concurso, lo felicitan y apoyan por su dedicación.
Diego es consciente de que los concursos masculinos todavía en Panamá no son muy aceptados y se tildan de actividades para "gay", pero sostiene que es poco inteligente por parte de la gente que piensa de esa manera, ya que la belleza física y la inteligencia nada tienen que ver con las preferencias sexuales.
A Diego antes le molestaba que se le quedara mirando y le dijeran "tienes los ojos bonitos", pero ahora se lo dicen y con mucha tranquilidad da las gracias. Además, ya no sólo se le quedan mirando, sino que le preguntan: "tú eres el Mister Panamá" y responde: Sí. Agrega que la preparación para el concurso, las entrevistas y que lo reconozcan en la calle, le ha ayudado a ser más extrovertido, ya que antes era muy tímido.
En esta nueva etapa de su vida, este amante de los deportes extremos, se prepara para hacer una representación digna del hombre panameño en el concurso internacional. Le gustaría trabajar como modelo fuera de Panamá por un tiempo y después dedicarse a ejercer su profesión.


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115431
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América