China todavía no está preparada para el uso masivo del diesel en sus medios de transporte, dada la escasa producción nacional de gasóleo y la pobre calidad de estos combustibles en el país, según varios expertos de la Asociación de Vehículos de Pasajeros de China.
La introducción del diesel podría ayudar en los esfuerzos de Pekín por reducir la contaminación, pero "el desarrollo de coches que funcionan con gasóleo depende de un suministro abundante de diesel".